Cuarenta (XL) recetas ya, y parece que fue ayer. Este ya es un blog XL. extra large, que va camino de su tercer año, yo camino de de los 50, ya queda poco para navidades/carnavales/ semana santa y, manda carallo, cada día todo va más deprisa.
Para este fin de semana (por cierto, ¿dónde están los tocacojones que me apremiaban cada vez que me retrasaba en las entregas? ¿por qué no me dicen nada ahora que estoy publicando una receta por semana, cabroncetes?) tenía pensando publicar una entrada que le prometí en verano a una persona muy querida, pero va a tener que esperar porque surgió la idea de esta receta y la verdad es que me ha quedado, ta mal que yo lo diga pero no tengo abuela, de pinga.
La cosa es que fuimos ayer sábado a hacer la gran compra semanal y Ángeles resultó destacada a la pescadería. Estaba echándole un ojo a lo habitual que solemos hacer los sábados (dorada, lubina, burro, merluza si la bolsa sona...) cuando se percató de que su antecesora en el turno le había pedido a la menganita que le troceara un atún listado que tenía en el mostrador...a poco más de dos euros el kilo. La doña en cuestión estaba pidiendo filetes para congelar y trozos para hacer un marmitako. Me llamó Ángeles cuando estaba yo por la carnicería y me dijo sus intenciones. Recordé, recordamos, un delicioso marmitako que nos habíamos sacudido este verano en casa de nuestros amigos Javier y Tina, en Monte Ferro y..dicho y hecho. Un breve consulta vía facebook con Tina, que me cedió gentilmente su receta, un repaso a otros autores y...aquí estamos.
Probablemente le agregé más carne de choriceros de lo que hizo la buena de Tina, y añadí un vinito que no estaba en su receta. Las papas no eran del Rosal, obviamente, pero lo cierto es que las de Tejeda de mi amigo Javier no tienen nada que envidiarles. Quedó, de verdad, de rechupete, aunque debo de decir que el de Tina, excelente cocinera y mejor sumiller (pinchen ahí y verán), estaba superior. Sé que habrá ortodoxos que echarán de menos el ajo que por ejemplo le echa Eva Arguiñano o la salsa de tomate. Vale, vale todo lo que me digais, pero esta es mi versión. Como dice el vídeo, no me mates con tomate. Ahí vamos:

¡¡Que bueno volver por esta casa!! La verdad que por exceso de mi trabajo, entre otras cosas, tengo toda mi anterior vida cibernética bastante abandonada.
No te digo mi receta de marmitako, porque casualmente era la receta que pensaba subir hoy a mi blog. Tengo la foto, me comí el marmitako el sábado, pero no tuve tiempo ni de escribir la receta ni de terminar la historieta que tengo atravesada desde hace casi un mes.
Lo de tus vídeos mejora por días, así que nada que se pueda escribir, sin más, puede competir ya con ellos.
Yo tengo la receta de un marinero vasco que se la dio a mi padre y al que el un señor que gobernó por aquí 40 años, llamaba cuando estaba en la Escuela Naval y quería comer marmitako. El no le ponía vino blanco. Tu y yo sí. El resto, bastante parecido.
Buenas noches, si me lees ahora. Buenos días o tardes si es a la hora correspondiente.
Oye, el marmitako tiene un pinta estupenda (incluido el montaje del vídeo). Y te lo dice un especialista. Mis cinco años de estudiante en Bilbao me aficionaron a ese platazo. Entre marmitako y purrusaldas, mi vida fue mucho más sencilla. Abz
Sigues en plena forma Antonio. Yo de vez en cuando te copio alguna receta. Un abrazo desde Oviedo.
Hace tiempo creo que comentaste que un día ibas a contar cositas sobre Siniestro Total. Anímate, hombre, ahora que han sacado nuevo disco y que Julián Hernández tiene un programa en Radio 3. Una incondicional.
Ah, he tomado nota de tu receta de marmitako, pues yo en vez de ponerle caldo le ponía agua, y claro, seguro que saldrá más "apañao" con caldo. En fin...
Castafiore: de ahí el "No me mates con tomate". Hablaré de Siniestro, no lo dudes. Lo que quiero decir hoy, parroquia toda, es que me comí el último resto del marmitako hoy al mediodía. Recordareis que lo hice el domingo. Pues bien, estaba...delicioso, quintaesencial, maravilloso, tierno, sabroso....de verdad, qué joya. El pimer día estaba bueno, pero éste...superior. Quedé feliz
No hace mucho que sigo tu blog sin embargo he repasado algunos artículos anteriores y me han parecido estupendos. Gracias a este ultimo, he podido disfrutar a la película "Deliciosa Marta", todo un descubrimiento para los sentidos y espero secuestrar algo de tiempo para disfrutar cocinando.
Receta bonita de 1932. Mi padre, como buen marino lo hacía de vértigo. Abrazos.
Surca la mar la lancha bonitera
y, escondido el anzuelo en la panoja,
el acerado pez que a ella se arroja
víctima cae de su codicia fiera.
Mientras tanto el motil, en la caldera,
hierve el aceite so la brasa roja.
Unas cebollas de su piel despoja
y pica bien con prontitud ligera.
De un bonito la carne palpitante
corta en pequeños trozos, que sofríe
con buen tomate y pimiento picante,
luego con agua hirviente lo deslíe
y así lo deja a que en hervor constante
la blanca vianda a su sazón se alíe.
Y al llegar el instante
en el que cese la áspera faena
de patatas bien limpias y cortadas
la caldera se llena,
y cuando quedan blandas y guisadas
y sintiendo va su ánimo flaco
tras la labor penosa, el marinero,
a un aviso jovial del cocinero,
se apresta a devorar el marmitaco.
PEDRO EGUILLOR
Bilbao, 22 septiembre 1932
Fer -sé quien sos y os guardo el secreto- muchas gracias por compartir el bravo poema, casi se le ve el alma salina, casi huele a algas, que sin duda aporta prosapia, niquelados y blasón a la añeja receta.
A Mercedes: siempre es un placer lograr seguidores/as nuev@s. Bienvenida, gracias por comentar.
Yo lo hago muy parecido. Pero te aporto algunos detalles que no comparto: Me parece que se te va la mano con el pimiento choricero, que se puede sustituir por una cucharadita de pimentón en el sofrito, antes de la patatas. Y yo no dejo el atún 3 minutos. Simplemente lo pongo en la cazuela cuando las papas ya están hechas, tapo y dejo reposar. Queda jugosísimo.
Dos sugerencias más: 1.- Añádele también pimiento rojo picadito al sofrito. 2.- Si tienes la oportunidad, hazlo con ventresca de atún. Uhmmmm
Carmen: Gracias por las sugerencias, especialmente la de no darle ni tres minutos. Con dos cojones. Lo haré, de hecho, ¿no nos lo comemos crudo en el sushi o el tartar? (y aprovecho para recordarte que tengo una receta de esto último en el blog). Y lo de la ventresca. El viernes pasado, fitetú, tuve un capricho y me fui al mercado a por atún pero del bueno, nada de listados, el rojo, el atún toro o "maguro", como dicen los japoneses. Bueno, pues anda a 15 "ebros" el kilo. No me extraña que Mitshubishi haya congelado millones de toneladas esperando a su desaparición total....
Hola Antonio. Soy estudiante de Imagen y Sonido del IES Politécnico. ¿Cómo puedo contactar contigo directamente?
Un saludo
Miqueass: Hola. Mándame un email a antonio.gandara@canarias7.es