Ya lo digo en el vídeo, no soy hombre de repostería, pero de vez en cuando, la verdad es que apetece, y sobre todo si estamos hablando de un arroz con leche después de una fabada de mil pares de cojones, para qué andarnos ahora con mariconadas, que ya nos conocemos desde hace mucho tiempo, ¿no?
Como diría un amiguete, estoy insultante, chico, entre otras razones porque:
1) Pasado mañana, martes, llevaré tres semanas sin fumar.
2) Consecuencia de lo anterior, mis pulmones están viviendo una segunda juventud (el domingo pasado subí desde San Telmo hasta el recinto ferial por Mata en bicicleta como si tal cosa).
3) He triunfado con la fabada en olla express, con el perdón de los ortodoxos.
4) Hoy cuelgo un nuevo video, que llevaba estancado en el almogrote desde hace ni sé ya cuánto.
Bueno, la receta de arroz con leche que aquí os presento es la original de casa Gerardo, el máximo templo de la cocina asturiana. O eso dice, y yo me lo creo, mi amigo Ignacio Goico, que vive en Gijón, a un puxa de meixo de Prendes, donde funciona el figón desde 1882, ahí es nada. Conocí personalmente a su actual rector cuando estuvo por aquí, Pedro Morán, o sea que no creo que se mosquee porque le publique aquí uno de sus secretillos. Tiene tantos otros que le dará igual.
Bueno, en honor a la verdad, Nacho Goico no me pasó a mi la receta, sino a Carmen Albo, amiga del blog Guisándome la Vida, y yo la pesqué al vuelo. Gracias, pues, a los dos. Como tengo mucha y muy querida familia asturiana, y sé que buena parte de ella me sigue, si la cosa está errada ya se encargarán ellos de leernos la cartilla.
Aquí va el video:
Y otra cosa de la que me quería chivar, que no quiero dejarlo pasar más, porque ya hace más de un mes: Se trata del hallazgo, durante una escapada de trabajo a Madrid, de Salterius, un restaurante en Majadahonda que está dando y dará que hablar. Aquí teneis la foto de su frontis en una noche fría de mediados de enero.
Fue un viaje relampaguísmo, sin tiempo para nada, pero los hados se confabularon y en la última noche, tras conocer a mi sobrina-nieta Marta (otro motivo de alegría), me permitieron quedar con un viejo amigo canarión gustosamente exiliado en el Foro -se queja mucho pero es de boquilla, que le encanta Madrid. Llamémosle Melchor- que me llevó a conocer el local que regenta el simpatiquísimo Félix García (en la foto adjunta), con Chema Soler como brillante jefe de cocina.
Me invitó Melchor, al que resarciré cuando se deje ver por este barrio con un homenaje a la altura, pero os puedo decir sin pecar de maleducado, y a efectos puramente informativos, que el menú degustación no llega a los 40 euros, sí, 40 euros en la pedanía más pija de Madrid en la cosa gastronómica, que hay que ver como se está poniendo el tal barrio de sitios bien montados. 40 euros, digo. Eso nos lo meten aquí en cualquier chigre de medio pelo y nos parece hasta normal.
Os canto un poco de lo que recuerdo, todo exquisito: Croqueta de boletus y jamón con tomate caramelizado y teja de parmesano, albóndiga de fideuá negra en salta tinta, langostinos y ajo aceite de miel y módena, turrón de foie (acoxonante) con espuma de almendra frita y compota de higos secos, tiradito de pez mantequilla (llamadme mago o garrulo, pero menudo descubimiento) marinado en soja y aceitunas negras, vieiras braseada en huevo a la flamenca, lubina salvaje confitada al vacío y baja temperatura sobre una cama de tiras de pimientos rojos glsaseados y muselina de chalota y coco, (coged respiración, que no hemos acabado), pechugas de codorniz en crema de chilindrón y tirabeques, sorbete de mojito al estilo de la casa de prespostre y para rematarla, nunca mejor dicho, torrija de crema de Bailey´s bañada en caramelo con helado de queso idiazábal y toffe.
-¿Se le apaetece algo más al señor?
-U-Ehrps...
-Pues deguste un poquito de Zacapa, que es un ron guatemalteco, 25 años, ya me dirá...
-Superb, oiga.
Y nos volvimos a Madrid en el coche de Melchor escuchando a Aznavour, que es lo que mejor entra después de un ron de 25 años y como música de fondo de la charla de dos viejos amigos.
En fin, macho, que de vez en cuando la vida.... Me parece que lo mojamos todo con una botellita de Priorato, no mucho más, que mi amigo tenía que conducir y para eso es muy mirado. Bueno, el caso es que os lo recomiendo vivamente por lo bueno del género y lo mejor del trato. Hasta otra.
Finalizo la entradita con un divertido video que me mandó precisamente el amigo Melchor hace unos días. Una pantalla de LCD humana...estos orientales son la puñeta en disciplina, ya vereis el día que se mosqueen, que nos pillarán haciendo la siesta....

