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Archivos Mayo 2009

"Habrá que resucitar a algunos si queremos llenar pabellones", decía Peter Gabriel al comenzar la gira del 2003. En este caso no creo que sea necesario, porque nuestro hombre actuará el 19 de junio próximo en la sala San Borondón del auditorio Alfredo Kraus, que es muy coqueta y sólo admite a 400 espectadores. Aunque a lo mejor nos llevamos una sorpresa y hay que saltar al escenario principal. Modestamente, me barrunto que hay más de 400 almas (vivas) en Gran Canaria que saben quién es Steve Hackett (Pimlico, Gran Bretaña, 12 de febrero de 1950) y que están dispuestos a pagar una entrada por verlo en directo.

Lo más aséptico sería decir que Hackett es un versátil guitarrista inglés con casi 40 años de carrera en sus espaldas y 23 discos en solitario. Lo realmente efectivo, a qué engañarnos, es recordar que fue el guitarrista de Genesis entre 1971 y 1977, para muchos -los más viejos del pueblo- la etapa más gloriosa de la banda. Que firmó en los cuatro discos de gloria cuando la formación era un quinteto -Nursery Crime, Foxtrot, Selling England by the Pound, The Lamb lies down on Broadway-, se mantuvo en otros tres donde aún quedaba algo de aquel asombroso lirismo -A trick of the tail, Wind and Wuthering y Seconds Out- y se fue para no colaborar en la -a mi gusto- bochornosa conversión de la banda en una caricatura comercial de lo que había sido.

Si se hubiera definido el mobbing en 1977, probablemente Hackett habría llevado al teclista Tony Banks -entonces líder espiritual de Genesis- a los tribunales. Breve rodeo: Andy Summers, el guitarrista de The Police, recuerda en su biografía que, cuando presentó a Sting el master de Behind my camel (que acabaría siendo premiada como la mejor pieza instrumental del año en 1980), éste cogió una azada y enterró la cinta en el jardín. En la segunda mitad del 77, a Hackett le pasaba algo similar con sus aportaciones a la producción de Genesis. NI puto caso, para entendernos. Acabó hartándose cuando puso sobre la mesa la pieza Please don´t touch y apenas logró que sus coleguis, Banks, Collins y Rutherford levantaran la cabeza de sus crucigramas. "Hasta aquí hemos llegado", vino a decir, recogió sus bártulos y se dio el bote, mientras la trinidad ponía rumbo hacia pastiches comerciales del corte Follow you, follow me. La canción de la discordia acabaría dando título al segundo disco en solitario del guitarrista en 1978.

Si me permiten un apunte personal, para mí ver a Hackett, y espero que poder conocerlo personalmente -lo admito, soy un enchufao, y además he tenido el honor de firmar un texto en el programa de mano- va a significar algo muy importante. Es el guitarrista de la banda sonora de mi vida, el que me ha acompañado durante ¿cuántos años ya? ¿33? pues por ahí. Sonaba la guitarra de Hackett cuando tuve mis primeros ligues, sonaba After the ordeal cuando enterré a mi querido hermano Ángel hace ya 17 años, suena el solo de fifth of firth cada vez que hago una fiesta veraniega con mis restantes hermanos y mis sobrinos y suenan en mi cabeza los quejidos de la Les Paul de Hairless heart cuando me pongo melancólico. Hace algunos años conocí personalmente a Chris Stewart, en primer batería de Genesis, hoy novelista de éxito. Ahora, si Dios quiere, voy a conocer al genio de Blood on the rooftops. De verdad, no tengo palabras.


Algunas muestras de lo que nos espera. La primera, recreando a Genesis, la sobrecogedora Fly on a windshield, de The Lamb (1975):

Aquí lo tenemos con su joyita de Foxtrot (1972), Horizons

Para mí, su mejor trabajo con la banda, la introducción de Blood on the rooftops, para Wind and Wuthering, 1977.

Y dos maravillas de su carrera en solitario: Ace of Wands de Voyage of the acolyte (1976) y Narnia para Please don´t touch (1978):




¡Ya coño!, Me olvidaba del enlace para las entradas, aquí

Siempre lo dice mi madre: el pulpo es uno de esos platos que no se hacen en casa, que son para comer por ahí. Es cierto en parte: el pulpo "a feira" es verdaderamente un plato para comer fuera (su propio nombre lo dice, es el pulpo que se come en las ferias, en las fiestas de campo), pero el pulpo a la gallega es un majar que se puede hacer en casa. Vaya si se puede.

Pulpo 1.jpgNo quiero enmendarle la plana a nadie, pero sí matizar conceptos. Veamos: En Galicia hay muchas formas de preparar el pulpo, pero las más famosas (desde la perspectiva tradicional, en nouvelle habrá miles en las que no me voy a meter) son tres: a feira, a la gallega y a la mugardesa.

Es muy normal que las dos primeras recetas se confundan fuera de las fronteras galaicas, incluso dentro de ellas: Pulpo a feira y pulpo a la gallega. Normalmente, te dan el "a feira" diciéndote que es "a la gallega", lo que no es del todo incorrecto: "A feira" (sal gorda, pimentones -dulce y picante- y aceite) es una de las formas de preparación en Galicia. Pero el pulpo "a la gallega" es, digamos, más de comer-comer, el otro es el que se sirve sobre plato de madera en tascas, tabernas o festejos al aire libre, para picar con una taza de vino peleoncillo. Lo de la mugardesa ya os lo cuento otro día, es una variedad ferrolana con pimientos que también está rica. Pero yo me quedo con la que hoy os traigo aquí, el pulpo a la gallega en todo su esplendor, es decir, con ajada y papas cocidas.

Mitos: Siempre hay un listo que dice que el pulpo hay que hacerlo en caldero de cobre. Mirad, el cobre era el metal menos pesado para arrastrar de fiesta en fiesta, por eso los calderos estaban hechos de ese material, para que las pulpeiras lo pudieran acarrear de un sitio a otro sin echar el bofe.

¿Por qué se le añade un corcho? Sinceramente, no os puedo dar un respuesta científica. Hay quien dice que es para evitar que se despelleje, otros aseguran que es para evitar malos sabores, otros que así sale más blando. Confieso que se lo echo por pura tradición, y que sé de buena tinta que sale igual de bueno sin echárselo. Pero a mi me enseñaron así.

¿Hay que asustarlo? Muchos dicen que no, pero yo creo que es importante para evitar que se le caiga la piel durante la cocción.

¿Hay que darle una paliza? Si está congelado no es necesario. El proceso de congelación hace las veces de la paliza.

¿El mejor pulpo es el gallego? Como tantas otras cosas, eso era antes, cuando lo había en las Rías en volumen suficiente para satisfacer el mercado. Actualmente, creedme, el 80% del pulpo que se despacha en las tabernas gallegas es del banco canario-saharaui. Y tan bueno que está. Hombre, los pulpitos de la ría son los pulpitos de la ría, pero cada vez es más raro encontrarlos.

Bueno, ya está bien de charla, cojones. Al turrón.


Antes me fui y no seleccioné ningún video musical ad hoc. El fetén era el "Octopus´s garden" de The Beatles, pero quedaría un poco repetitivo. Así que me salgo con algo que viene a cuento, pero no al del pulpo, sino a la noticia más triste de esta semana. Va por tí, maestro.



Postscript: Como veo que ha gustado, lo diré: Lo de meter la cámara en la nevera se lo cogí prestado a Txaber Allué, mi admirado "Cocinero fiel". Es de Justicia citar las fuentes.


No tengo muy claro yo si esta mariconadilla gabacha (entiéndanse estos palabros con animus iocandi, por favor) que hoy les presento es fémina o varón, la quiche, el quiche o le quiche. Me huele que ello es ella, pero tampoco me voy a poner muy investigador. Como ya les digo en el vídeo, es una elaboración originaria de la Alsacia francesa. Quiche (pronúnciese quish) significa algo así como pastel o tarta en dialecto loreno y Lorraine, (pronúnciese logggan, como si estuvieran delante de Carla Bruni reprimiendo un gargajo), pues eso, el gentilicio de las cosas de aquel lugar, en el que, por cierto, he estado una o ninguna vez, ahora no lo recuerdo bien.

Sí que me trae buenos recuerdos el pastelillo de hoy, cuando lo descubrimos en casa allá por los ochenta y lo empezó a hacer en fin de año...pues ahora no me acuerdo si mi santa madre, mi dulce hermana o Mapi, una amiga de la familia que siempre fue la iniciada que introdujo les nouvelles delicatessen en casa Gándara. ¡Qué cosa más rica! ¿Me estoy dando el pisto? En absoluto; es que es imposible que esté malo, con los ingredientes que lleva. Como verán, es tres sencilita la cosa de la Quiche, y como yo no me voy a chivar, les aseguro que quedarán como auténticos y relamidos franchutes llevando este platillo a sus alegres francachelas.

Se sirve siempre frío y es ideal como aperitivo. Asaz resultón para una cena de pie, de esas en las que estás incomodísimo porque no pasan un jodido plato con palillos y no hay una maldita balda donde dejar el puto agua de Valencia para limpiarse los dedos. Ojito, que, como se puede intuir, es una auténtica bomba calórica. Uno al semestre.

Marida con champán, con rosado...yo me atrevería a sugerirlo con una Voll-Damm bien fría, de aperitivo. Que aproveche.

PD: Si inicio el vídeo hablando de "perpetrar" es porque era la primera vez que lo/la hacía, lo confieso. Juradito, quedó cojonud@.

Y ahora, interrumpimos por un momento el programa para cocinillas con el fin de compartir un tierno vídeo sobre el fenómeno publicitario flashmob que me llega de la mano de mi buen amigo Alberto, que sabe lo que me gusta y cómo hacerme tragar saliva. Fue verlo y decirme, digo, chacho, esto, pa los míos. Si pinchais aquí, el propio Alberto os explicará en que consisten este tipo de macromovidas, que no quería yo quitarle lo que le corresponde en buena lid. Alguna ya habíamos visto por aquí, pero esta aún me emociona más. Ya, lo jodido es que el fin no es altruista, pero...¡qué hermoso!


Postscript: Para todos aquellos que se aún se emocionan y aprecian a gente con talento. Están todos: El tío Phil, el primo Eric, mi cuñao Sting, el abuelo Cooper, el tío Mark...fíjense en el detalle de Paul dándole la vez a Elton. Yo de mayor quiero ser eso: el tío que le dice a Elton John cuándo y cómo tiene que cantar. Pues no es vanidoso el tío El, y soporta el achante como una ursulina:


Postscript 2: Un lector me recuerda otra pieza memorable del concierto que estamos tratando. Se trata de dos tremendos temas enlazados de The Beatles. que aquí os traigo. Por cierto, me olvidaba de decir que en el vídeo anterior también está otro mindungui: ¡Carl Perkins!




Esta es una receta sencillísima, que carece de secretos y se puede ejecutar en 20 minutos, No es, digamos, cocina de sábado; más bien de lunes o martes. En el caso en cuestión, la hice el martes pasado, al salir de los juzgados y antes de ir al periódico. Quiero subrayar con ello que te arregla muy satisfactoriamente un día tonto. Es razonablemente barato (el hígado de ternera fresco ronda los siete euros el kilo) y está riquísimo.

¿Se podría decir que son carajacas? No exactamente, la receta canaria lleva más ingredientes. Me hubiera gustado vincularles la receta que firma Felo Botello, pero no la he encontrado en la web (Felo, chacho, arréglame este asunto ya).

Me propongo bajarme un poco de las nubes y hacer una serie de recetas sencillitas y baratas, porque, con la que cae, estar hablando de caldeiradas y cabrachos me parece un poco frívolo. También me voy a meter en la aventura de pasarme a un editor de video con más calidad que el rudimentario Windows Movie Maker, que es lo más cutre que se despacha. Bueno, al golpito, ¿no? Tendrán noticias en breve sobre el proceso.

Sí quiero pedir disculpas por la duración de anteriores entregas, puro defecto de novato que habeis pagado vosotros con tremenda paciencia y muestras de cariño. No se volverá a repetir.


Para decorar, un toquecito de humor negro con uno de mis freakies favoritos, the talented mr. Lecter... Fava beans and a nice Chianti...¿Siguen llorando los corderos, Clarice?



Y una cosa me lleva a la otra, el acompañamiento musical. La canción que cantaba la hija de la senadora en la película: American Girl de Tom Petty, un fondo de armario excelente para los viejos rockeros. Siempre que la escucho me acuerdo de Juan Luis, Rafa y Neftalí en el Gas. No es la mejor versión que circula por Youtube, pero las buenas tienen desactivada la inserción. A los interesados, les recomiendo la del descanso de la Superbowl, donde la carajera es antológica. Más o menos como la que se montaba en el Insular cuando ponían "Sol y Mar, verde palmar"...¿se acuerdan? Juas, Juas.

Post script: Agrego, con un rápido "cortar y pegar" con ese juego de ratón que me hizo famoso, un video que me ha mandado Juan Salán sobre un nuevo cocinero canario que, a buen seguro, dará que hablar, sobre todo a la casa Almax. Ya saben, Entremesas siempre al cabo de la calle en el I+D+I+I+D... ad nauseam. Muy bueno Luifer.

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