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Archivos Abril 2009

Creo que este platillo, que diría mi amiga Julia, me quedó especialmente rico. La caldeirada es una receta típica gallega, aunque se pueden encontrar variaciones sobre el mismo concepto en casi toda la costa española, especialmente en Cataluña, en el País Vasco (marmitako) y en Levante. Un tipo que borda la "caldereta" es Felo Botello, que hace una de bogavante que es para morirse. Podíamos haberlo hecho mejor, claro, podíamos haber usado rodaballo y rape, que es lo suyo, pero bueno, no había en el mercado y con merlucita fresca quedó -mal está que yo lo diga, pero qué carajo, no tengo abuela- de chuparse los dedos.

Por cierto, lo digo como fue: Compré la merluza en el Bersan de Francisco Gourié y estaba a 21 euros el kilo, puñetas, y después fui a Hiperdino (confieso, a por el caldo de pescado, que, sí, es de brick) y estaba, creo recordar, a unos 17 euros, con la misma buena pinta. Pasión en Hiperdino, va a ser verdad. Pero bueno, lo cierto es que hoy por hoy en casi todos lados no baja de 20 euros, joder, un pastón.

Pero, bueno, la caldeirada me saldría, en total, por unos 30 euros, a todo meter. Para cuatro/cinco personas, lo que no está nada mal, ¿no? Es un plato de lujo, una fiesta.

Espero que les guste el video. Para variar, tuve un par de errores, grabé cuando no debía y no grabe cuando debía, y así me fumé la escena en la que agrego el marisco, los guisantes y los espárragos. Lo explico en el video, pero lo repito por escrito: las gambas, los mejillones y el companguillo menor hay que echarlos al final, cinco minutos antes de acabar la cocción. Si lo hacemos antes se nos pasarán. La merluza, con 15 minutos de fuego lento lentísimo -como dicen por ahí, que no hierva, que sonría- va de maravilla.

De comparsa musical -aparte del magnífico tema de Paul Winter que ameniza la recetilla -fino, fino, ¿eh?- les propongo a estos sorprendentes personajes. Para mí, al video le sobra todo menos las voces, no sé porque se disfrazan y hacen esas gilipolladas. ¿Recuerdan a los Golden Apple Quartet, que también iban de graciosos? Pues lo mismito. Quitando ese handicap, la conjunción es asombrosa. Me lo mandó mi amigo F. Aprovecho para enviarle desde aquí un abrazo muy muy fuerte a él, a P. y a J., sobre todo a J. Nunca llovió que no escampara, mi pequeño amigo. Sursum corda.

Post script: me acabo de dar cuenta. ¡Entremesas CUMPLIÓ UN AÑITO el pasado 23 de abril!!!! Gracias a todos los que siguen este blog, especialmente a los que participan.

Pues, para celebrarlo, un regalito que le acabo de encontrar a mi admirado "Cocinero fiel" en su blog. Miren que par de cachondos. Creo que algo saben de cocina. ¿Los conocen?



Aquí os traigo una receta especial por muchos motivos: su factura es de una simpleza pasmosa, forma parte de la historia con mayúsculas de la cocina vasco-española y el resultado es muy agradable. Un tío que sabe bastante más que yo lo cuenta muy bien en este vínculo .

Es un perfecto aperitivo y también puede ser un buen primer plato. Como veréis en el vídeo, yo lo propongo como entrante, servido para que se pueda comer incluso de pie, en cóctel, con un poco de mayonesa y untado en pan bizcochado.

Ayer lo hablaba con Jorge Murillo y el me recomendaba, paso a recomendároslo, que le pongáis más perejil, y que esté frito. Mucho le gusta a Jorge el perejil frito, de hecho es una de sus señas de identidad en las guarniciones. Creo que también las alcaparras casan muy bien con este pastel.

Un último apunte: el cabracho es probablemente el pescado más idóneo para esta receta, porque le da un sabor excelente, pero nadie prohibe usar otros productos para obtener el flanillo. Que cada cual haga de su capa un sayo: una lata de atún, unos pimientos morrones, anchoas, tal vez perdiz....do it yourself, que dicen los situacionistas.


Para acompañar este bocado tan fino, dos grandes haciendo mantequilla de rock y blues. Me acabo de devorar la biografía del de la barba, que es apasionante. Atención a los dos reprises de la pieza.



Esta receta ya la publiqué hace algunos meses, concretamente aquí, hace casi un año, pero en aquella época no tenía video. Como más que complicada era larga y quizás en su forma escrita no animaba mucho a hacerla, la he recuperado en formato audiovisual. Observarán los detallistas que hay un pequeño salto en las imágenes y no sale la parte en la que se sofríe la cebolla y se agrega el vino. Bueno, se dar por entendido.

La fórmula es estupenda para los fines de semana, como ya les dije en aquella ocasión, porque haces dos rollos que puedes comer el sábado y luego te queda para hacer unos bocatas cojonudos para el domingo. Con la salsa sobrante se pueden preparar unos spaghetti, por ejemplo. Bon apettit.




¡He conseguido bajar a menos de cinco minutos! Estoy encantado con este video, sobre todo por homenajear el magnífico ziggin' and zaggin' de Benny Waters, un tema que a los más viejos del lugar, y muy especificamente a los que a finales de los setenta andaban por la calle de los vinos de Vigo, les traerá muy gratos recuerdos. La grabación deja bastante que desear, pero ya es un lujo haberla rescatado (Gracias Alfonso).

En cuanto a las croquetas, por supuesto no estoy inventando nada nuevo, pero a lo mejor para alguno es un descubrimiento. Cierto que son un poco coñazo, pero el resultado es tres gratificante. Y quien dice lubina dice bacalao, pollo, jamón...lo que os plazca.

Espero que os guste. Bon apettit.

PD 1: Alearen, amigo del alma, gracias por tu impagable y callada labor en este blog.

PD 2: Estoy aprendiendo un huevo, tanto de técnicas culinarias como de edición de video, de El cocinero fiel, un fantástico blog de un no menos notable cocinero/comunicador. Os lo recomiendo vivamente. Entre lo que él hace y lo que hago yo no hay color -a favor de él, por supuesto, es un estratosférico-, y además trabaja con unos medios formidables. Creo que es de Tarragona, lo estoy descubriendo poco a poco. ¿Le cojo ideas? Pues sí, como él habrá aprendido de otros, y esos otros de otros, y así funciona el mundo. Estoy seguro de que no le importa. Enhorabuena tío, y buen rollito.

Ya lo dije en cuanto tuve oportunidad, y ahora lo repito con mayor motivo: La población masculina española se divide en dos: Una mitad esta formada por entrenadores de la selección española de fútbol y de sus respectivos equipos locales. La otra, por maestros arroceros indiscutibles. Incluso hay muchos que son ambas cosas y no hay quien Dios les tosa en ninguna de las dos actividades. Y una parte del todo también es experta en debate parlamentario y, por supuesto, en la crisis de las subprime. Si los dejaran a ellos, la economía iría viento en popa, el fútbol sería celestial y, vamos, es que esto lo arreglaba yo en dos patás -desde la barra del bar, for sure-.

Me olvidaba decir que una pequeña parte (residual) está formada por guitarristas de Led Zepellin. Casi todos estuvieron en París en el 68, y la mayoría en la puerta del congreso el 23-F.

En resumen, que somos la rehostia en escabeche, los machos hispanos.

Yo, que no voy a ser menos, aporto aquí mi grano (de arroz). Siguiendo en el mismo tono, les diré que me salió bordado y que no hay quien me tojack en cuanto me meto en la cocina. La Michelín está al caer.


Arroz con butifarra y boletus from antonio f. de la gandara on Vimeo.

Un pequeño apunte musical, que ya me olvidaba y lo que tengo que decirles es muuuy importante: Steve Hackett, el que fuera guitarrista de Genesis en su época gloriosa, tocará en Las Palmas este verano. Ampliaré información. Stay tuned.


Postscript: Como viene con banda, y el anterior vídeo es un poco...desangelado, aquí incluyo una de mis canciones favoritas de su etapa en solitario, Narnia (del disco Please don´t touch, 1978).