El jueves, después de un estresante día de trabajo, me llamó una amiga para invitarme a ver el concierto que daba Niña Pastori en el Cicca, enmarcado dentro de Flamencoencaja 2009. Con el objetivo de cambiar el rumbo de lo que estaba predestinado a ser el peor día de la semana, acepté la invitación.![]()
Para ser sincera, la Niña Pastori no es de mis cantantes favoritas, de hecho, no he seguido mucho su carrera, salvo algún tema más sonado que hace que se te suba el ritmillo por los pies. El caso es que fui a verla con mi mejor intención, la de escuchar música en directo y pasar un buen rato.
Cual fue mi sorpresa, que desde la primera nota que salió de la garganta de la Pastori, los pelos se me pusieron de punta, sin duda una sensación increíble y que me hizo estar la más de hora y media que duró el concierto sin apartar los ojos de aquella mujer que se encargó de meterse en lo más profundo de mi corazón con cada canción que entonó (en su mayoría del nuevo disco 'Esperando verte'). Cuando pensé que no podía ser más mágico, y tras un breve descanso de María (nombre verdadero de la Niña), el Cicca se llenó de silencio y sonó el piano. La letra de 'Cuando nadie me ve', de Alejandro Sanz (me confieso fan incondicional a pesar de lo que piensen algunos), comenzó a salir de su boca. No sé si fue el sentimiento y la garra que le puso o el propio significado de la letra, el caso es que cuando vine a darme cuenta me había emocionado. Increíble.
En fin, quien tuvo la oportunidad de disfrutar del espectáculo el jueves y ayer por la noche en el Cicca sabe de lo que hablo, y si estás en Fuerteventura y has conseguido entrada para esta noche, ya mañana me cuentas que te pareció.
PD: Siento no incluir fotografía del concierto, pero imagino que ya saben que en este tipo de eventos no dejan sacar las cámaras, aunque siempre se ve algún flash que otro por ahí.
