Me ha llegado esta crónica del concierto de Loquillo en Las Palmas de Gran Canaria, escrita por Bea. Ya sabes que me puedes hacer llegar tus crónicas a este correo. Aquí va.
El jueves 1 de mayo tuvo lugar el concierto de Loquillo en la Carpa Dorada en Vivo, situada en la Plaza de la Música de Las Palmas de Gran Canaria. La hora de comienzo prevista eran las 22:00 horas, pero por aquello de no perder la costumbre, hasta bien pasadas las 22:30 no salió a escena el grupo telonero.
Los Innegables llenaron el escenario de Tequila, en sus canciones, en su forma de vestir y hasta en su forma de hablar. Un grupo de chicos bastante jóvenes, que han debido escuchar mucho de la Movida Madrileña y quieren reproducirla. Unos teloneros que se extendieron mucho, para ser teloneros.
Pero después de ellos, llegó él, Loquillo. Con su tremenda altura y su porte imponente como siempre, llenó el escenario junto a su banda (que no son Los Trogloditas, como bien aclaró). Cantó canciones de su último disco, Balmoral y no defraudó a nadie. Los asistentes coreaban las canciones y alcanzaron el éxtasis al llegar a "Cruzando el paraíso", canción que interpreta con Johnny Hallyday en el disco.
No defraudó a nadie, con su chulería y su elegancia rockabilly. Experimentado en los escenarios, sabía que no podía irse sin tocar sus canciones de siempre. Y así los nostálgicos pudimos disfrutar de "Rock&roll star", "El Rompeolas" y "Feo, fuerte y formal". Le pidieron "La mataré", por supuesto, pero en sus propias palabras "¿Cómo pretendes que cante 'La mataré' con tanto gilipollas cargándose a sus mujeres?".
También eché en falta "Carne para Linda", pero se lo perdono, porque ese final con el "Cadillac solitario" y gritando de rodillas en el escenario un desgarrador "nena", es para perdonárselo todo. Espero que no tarde otros cuatro años y pico en volver a Gran Canaria, porque Loquillo es mucho Loquillo.

Hace más de 25 años, en concreto en 1982 me encontraba en Valladolid, yo era el batería de un grupo de la "movida" que se llamaba "los analgésicos" y nos llamarón para telonear a "Loquillo y Los Intocables", que acababan de sacar su primer disco.
Hace cuatro años me encontré con Loquillo en el parque romano, estaba con su mujer y su hijo, y estubimos hablando de los viejos tiempos, se acordaba del concierto de Valladolid y de la resaca (aun se me ponen los pelos de punta cada vez que me acuerdo del final de fiesta), al despedirnos le dije que -a ver si la proxima vez que vengas a Las Palmas tocamos con vosotros.-
Cuatro años despues tocamos de teloneros de Loquillo.
Han pasado muchos años, yo tengo ya 50 y no podía esperar nada mejor que un comentario del tipo "chicos vastante jóvenes".
Por cierto, no nos extendimos mucho, nos dijeron que querían de 35 a 45 minutos y es lo que les dimos.
Un afectuoso saludo de un muy bien conservado tarrete.