LA SEMANA FANÁTICA
Las campañas electorales son como una tómbola: te gritan hasta volverte loco los premios que te vas a ganar por una papeleta: la moto, el osito gigante de peluche, "¡Ay, ay, ay, la montanbái" ¡y la chochona!
–¡Fefa! Prepárate y agárrate que vienen curvas. No han acabado, bien a bien, los carnavales y ya viene la precampaña electoral, luego la campaña y, luego, dios sabe qué nos puede caer encima. –Siony, tú no me estés asustando, y déjame que le de una pasada por la piedra, pero bien pasada, a muchos que se creen que nos chupamos el dedo.
–Yo es que me quedo completamente anonadada, es decir sentada de culo nadando, al oír la cantidad de cosas que nos están ofreciendo los líderes de los partidos políticos, que parece la semana fanática esa de las ofertas de los grandes almacenes.
–No sé de que te extrañas, Fefa. Las campañas electorales son como una tómbola: te gritan hasta volverte loco los premios que te vas a ganar por una papeleta: la moto, el osito gigante de peluche, "¡Ay, ay, ay, la montanbái" ¡y la chochona! –Sí, pero al de la tómbola, Siony, solamente lo veo en las fiestas y a los políticos me los tengo que tragar todos los días y encima, cuando llega la campaña electoral, parece que se vuelven locos ellos y totorotas nosotros, los ciudadanos de a pié, o mejor, de puntapié.
–En eso te doy la razón. Por un lado están los dos partidos mayores, el Pepé y el Pesoe, que como aspiran al gobierno se dedican a comportarse como los chiquillos cuando se pelean: "yo crearé dos millones de puestos de trabajo", "!yo más! yo ¡2.200.000!"; "pues yo subo las pensiones 150 euros", "¡y yo 200 euros! ¡Anda, rabea!".
–Son como niños. ¿Tú te crees que eso es fundamento? Claro que los otros partidos, los pobres, como no aspiran a gobernar, solamente pueden ofrecer abstracciones como "gestión" y "honradez". –Porque quieren, Fefa. Porque si las cosas salen como dicen las encuestas ("encuestas arriba" para algunos), quien gane necesitará votos de algunas minorías. Pues las minorías deberían hacer ellos también sus ofertas. No las van a cumplir, pero no van a ser menos que nadie.
–Maldita la gracia que me hace. Las cosas como son: Rajoy, a fin de cuentas, como no gobierna, puede prometer que nadie le podrá decir que no lo ha cumplido. Pero ¿Zapatero, Siony? ¿No está gobernando, coño? ¿Qué fundamento es ese? Si puede devolver lo que hemos ahorrado ¿porqué no lo ha devuelto antes? Y si no llegan a haber elecciones ¿qué? ¿se lo quedaba el Estado? La verdad es que o no calculan bien qué hacer con los recursos o nos cobran impuestos sin ton ni son. ¡No sé que es peor! Lo más curioso es que ellos mismos se meten en la boca del lobo al tirarse a la cabeza los trastos en cifras. Eso ni es ideología ni programas ni "ná de ná". Es una subasta.
–¡Jesús, Fefa! Unos tanto y otros tan poco. LLamazares, ICU, no tiene ni perras para venir a Canarias a hacer campaña, con la de ofertas baratas que hay. –¿Y Zaplana qué? –Dice que va a ser la voz de Canarias en el Parlamento. ¡Quien lo verá diciendo "chaacho". Ese se queda afónico antes de empezar. –¿Y qué harán Coalición y Nueva Canarias? –¡Siempre les queda el silbo gomero!

