EXTRAORDINARIO HALLAZGO ARQUEOLÓGICO
¿CONOCÍAN LOS ABORÍGENES DE GRAN CANARIA EL CHORIZO DE TEROR Y EL BINGO?
Unas obras de carácter privado en un garage sacan a la luz lo que parece ser un enterramiento aborigen con momia incluída, que lleva puesto una especie de collar de lo que los arqueólogos especialistas en chacinería antigüa denominan "chorizo tipo Teror rojo A". Junto a la momia han aparecido unos grabados usados al parecer en un juego aborigen denominado "Guabingó". Todavia el SECAMOMI (Servicio Canario de Momias) no ha desmentido ni afirmado nada.
¿Habrá que replantearse la Historia de Canarias a la luz de los hallazgos?
PINO SAURIA/ Enviada Especial
Lies Press. Teror.
Ninguno de los obreros que trabajaban a las órdenes de Maestro Juan en la ampliación del sótano-garage de la casa de Don F.J.LL. (conocido por H. I. alias M.J.) imaginaba que aquella especie de saco de dormir con etiquetas negras y duras, al que estuvieron dando martillazos para abrirlo, era una de las momias aborígenes canarias mejor conservadas (a pesar de los golpes recibidos).
En efecto, cuando CANARIAS IMPOSIBLE se enteró del insólito e importantísimo suceso, se puso en contacto con la sobrina de uno de los obreros para lograr en exclusiva las fotos, únicas fotos hasta ahora, que evidencian la
magnitud de este singular descubrimiento que puede dar al traste con toda la historia de Canarias y del chorizo, de Teror concretamente.
Según la información de campo recogida por el arqueólogo canario-sahariano Alí Cates Curquejo, se trata de un enterramiento noble, de algún personaje de importancia social. Fué enterrado boca abajo, aunque se cree que un movimiento sísmico le dió la vuelta. En su tumba, junto a sus vísceras y partes pudendas, que se encuentran disecadas en una bolsita de cuero anexa al cadáver, se han introducido una cantidad no determinada de lo que parecen ser chorizos del tipo Teror rojo A, lo que podría responder a la creencia antigua del viaje al más allá donde el muerto va a necesitar comida como si estuviera vivo. Según los expertos carniqueólogos (carniceros arqueólogos) se trata de unas tres raciones de chorizos de Teror que debido al paso del tiempo, (entre 700 y 20 años) se encuentran petrificados. Pruebas realizadas con carbono 14, 15 y 16 por un ayudante del arqueólogo citado han demostrado que su sabor y textura, aunque algo duros, son de mejor calidad que los actuales.

-Foto de la momia conocida entre los arqueólogos como "El señor de los chorizos"
Pero la mayor importancia del descubrimiento reside en unas tablillas de barro con inscripciones que al principio parecían de tipo religioso, pero que, luego, al compararse unas con otras y completar la serie de sesenta tablillas y unos textos bilingües hallados en la tumba, han llevado a los arqueólogos y ludópatas que estudian el tema a la contundente conclusión de que los aborígenes del llamado a partir de ahora reino de Aterura, conocían una especie de Bingo primitivo y prehispánico, denominado por los antiguos pobladores “GUABINGÓ".

-Foto cedida por el Museo del Bingo, cartón 34, serie 32.
A la luz de este hallazgo y de los textos -únicos en su clase- que lo acompañan, cobra sentido el pasaje tan discutido de la HISTORIA Y CRÓNICA DE LA MUY NOBLE TIERRA CANARIA, escrita por el Clérigo Adelantado Don Godifer de la Salle y del Claret que dice:
"... y todos aquestos infieles de las tierras afortunadas de aquí y en especial los del llamado reino Aterura, hacían la costumbre pagana de reunirse entre sí portando en mano unas a modo de tabletas de piedra con signos tallados, que dichos signos marcaban con señal cuando el de mayor rango gritaba los signos habidos en una cesta esférica, así el que más de ellos signos completaba, gritaba: "¡Guabingó!" y todos lo reconocían dándole las dádivas y regalos apostados antes de comenzar el juego aquí mencionado."
Sin duda, este dato ilumina nuestra historia. Hemos encontrado el bingo perdido.



