Después de un par de semanas preparando la partida hacia tierras caribeñas, ha llegado el momento de abandonar Gran Canaria y tomar un par de aviones hacia Santo Domingo, lo que haré dentro de, más o menos, siete horitas. Si todo va bien e Iberia y la climatología en Barajas lo permiten, unas trece horas después de dejar esta isla estaré en otra, en la que espero vivir alrededor de un año.
Las próximas jornadas serán las de la llegada, la búsqueda del alojamiento, la adaptación al país, a la ciudad, al clima, a la gente o al trabajo y, después, las de conseguir un transformador de corriente y una conexión a Internet para poder navegar fuera de las horas de oficina, así que espero que me sepan perdonar si tardo en publicar los comentarios o estoy más callado de lo que me gustaría.
Mientras me asiento en el Nuevo Continente, me comprometo a ir recogiendo todo el proceso por escrito en mi cuaderno y volcarlo en este blog en cuanto tenga ocasión. Porque, ahora sí, comienza la aventura.
Por favor, deséenme suerte.

Suerte, paciencia y aqui estamos esperando saber más cosas
Hola Ruyman. Me apetece seguirte en este viaje virtual al menos para mi.Me gustaría ser tu...que envidia. Conozco Santo Domingo, las playas de Punta Cana, La Romana, Playa Bávaro y sobre todo la maravillosa y exuberante isla Samaná, en la que estuve tres días de relax que cada vez que los recuerdo revivo. Es una isla preciosa, ya lo verás, te encantará. Espero tu inicio de ese viaje. La parte turística fué la que menos me gustó. Soy de esas personas que les gusta conocer y mezclarse con la cultura del país. No hay nada como tomarse una cervecita Presidente en la terraza uno de esos bares sin nombre que abundan en Santo Domingo. Muuucha suerte. Cristi.
COño Ruymán, me había olvidado que te ibas al Caribe. Me imagino que soy el enésimo que te pide que encuentres a Curro. Que tenga muchísima suerte en esas tierras. Te seguimos desde aquí con nuestros mejores deseos.
Si estabas en el vuelo de Madrid a Santo Domingo de Iberia, estoy seguro que tienes bastante material para tu próximo artículo porque mis compatriotas que viven en Europa y viajan en ese vuelo son de lo más pintorescos, para no decir que son sacados de un circo jejejejeje....
Rui, gente pintoresca hay en todas partes, y en un vuelo de 8 horas y media en un avión que venía practicamente lleno por fuerza tiene que haber de todo. Aún así, no me atrevería a decir que sean más raros que muchos españoles que conozco.
Antonio, lo de Curro me lo han dicho sólo un poco menos que ciertas referencias a la belleza y, digamos, sex-appeal y armas de seducción de las mulatas dominicanas. En cualquier caso, si lo encuentro (a Curro) intentaré dejar constancia gráfica en este blog ;-)
Saludos.