Una Navidad en Paz
Una de las noticias del año ha sido la triste decisión de ETA de volver a matar con tal de lograr su fin político para Euskadi. Tristemente los políticos se tienen que volver a empeñar en lograr la paz en un escenario lleno de minas.
El hecho de que la organización terrorista haya decidido volver a las armas iluminó en mi retina dos de los momentos históricos y políticos. Dos presidentes del Gobierno acercándose, mostrando sus intenciones de negociar, modificando el vocabulario para llegar más y hacer amigos donde nunca lo buscaron.
Estos movimientos son el reflejo de mucho trabajo. De sacrificios personales. Turbios en algunos asuntos y corruptos en otros, los políticos deben sentir el respaldo de todos en lo que al terrorismo se refiere. Decía Josu Jon Imaz ayer, que estuvieron rozando la paz con la punta de los dedos, pero que al final se fue porque Batasuna está sumida a ETA.
Lástima que al llamar a la puerta, no haya nadie detrás. Dejo dos perlas televisivas protagonizadas por José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar.


La patada en la cara que propina un joven y rebelde catalán a una menor ecuatoriana en el vagón de un tren cercanías de Barcelona no tiene nombre. Los medios de comunicación han hecho una campaña en la que hemos podido escuchar algunas barbaridades sobre el chaval, del que se ha llegado a decir que tenía "estética skin". No se cuantos skins ha visto la periodista que afirmó esto, pero pocos se lo aseguro.
Avanza la semana catódica agarrada a dos perlas televisivas que por un momento podría hacer pensar que hemos viajado en el tiempo hasta mitad del siglo pasado, o más. Respetando el orden cronológico de la emisiones, que decir de Rajoy y su primo el físico nuclear. Rajoy de forma alegre, sonriente y hasta natural, dijo que no puede ser el Cambio Climático el problema central del mundo, porque diez de los mejores físicos que eran amigos de su primo no pudieron decir el tiempo que iba a hacer en Sevilla el día siguiente. 