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Sobre el autor

Txema Santana

Mi desembarco en este blog tiene la sana intención de buscar y analizar los efectos secundarios de la televisión, lo que pasa por delante y por detrás, entre bambalinas y en los despachos de dirección. Coger todos los ingredientes pasarlos por la licuadora y servirlo coladito y sin grumos en una pantalla de televisión antigua con un tapete blanco encima.

Así es como nace Efectos Secundarios, sin el propósito de alzar la televisión a los altares del entretenimiento y el ocio, sino de encauzar todo lo que se vierte desde la pequeña (o gran) pantalla y hacer una reflexión sobre ello.

Despotricar con juicio y sin piedad de aquellos tóxicos que inundan y ensucian la televisión; Alabar a los que ofrecen calidad, buena producción, cultura, espectáculo y buen gusto televisivo.

Todo esto - lo siento- bajo las gafas de mi opinión. No se preocupen que si quieren expresar la suya, pueden comentar.

Copiando y pegando una excelente reflexión del escritor y artista visual inglés Clive Barker: "La televisión es el primer sistema verdaderamente democrático, el primero accesible para todo el mundo y completamente gobernado por lo que quiere la gente. Lo terrible es, precisamente, lo que quiere la gente". Así, que nunca mejor dicho, el mando está en nuestras manos.