Agravio a la comunidad gay
La Asociación de Profesionales por una publicidad responsable de Francia ha censurado un cartel que anunciaba una campaña contra el Sida. El motivo de la censura, según comunican, es que la escena es demasiado explícita. La asociación Act Up-Paris, sin embargo dice que "este tipo de medidas no se toman cuando los protagonistas son heterosexuales. Es un agravio para la comunidad gay".
La censura tiene un poder de convocatoria que para sí lo quisieran las empresas publicitarias al lanzar una campaña. Por ello cuando el objetivo es llegar a la mayor masa posible, incluso traspasando fronteras, el intento de jugar al límite de lo aceptable por la sociedad en la que se anuncian pasa a ser un factor importante. Ya pasó en España con la campaña de Nolita y la repercusión que tuvo en los medios de comunicación. La protagonista, incluso, acudió a algún plató de televisión para explicar sus razones.
Cierto es que en este caso la citada Asociación de Profesionales parece tener una postura más carca, retrógrada y conservadora. Pudiera ser posible que en los últimos años España ha avanzado mucho en los derechos de la comunidad homosexual y por ello ahora nos sorprenden estas posturas cercanas a la homofobia. Me imagino que la censura no irá encaminada a la prohibición de la práctica, pero sí muestra su preocupación por mostrar públicamente actitudes, no tan explícitas, cuando la emisión de actitudes más certeras entre heterosexuales es una práctica común.
No es homofobia, como digo, pero sí un agravio de los derechos de la comunidad gay destinado a invisibilizar a este colectivo.


