La bandera
La bandera española, la bicolor en tres franjas, fue ayer la gran protagonista del día. La visita de los Reyes a Ceuta levantó expectación fundamentalista española en una de las colonias en África. "Hemos pintado los pasos de peatones de rojo y amarillo para que se vea que somos españoles",decían unos ceutíes, contentos, satisfechos, e incluso orgullosos, mientras lo miraba desde casa con cara de extraterreste intentando identificar que tipo de persona se había metido en la pequeña pantalla.
Contrariado, insatisfecho e incluso ausente divagaba sobre si el ceutí y yo vivíamos en el mismo planeta, en el mismo país y sobre por qué a mi esa bandera no me representa, ni me inspira, ni me dice, ni me alegra. No la rechazo, pero no la identifico como mía.
Todas las cadenas de televisión tenían su enviado especial para el evento y resaltaban el discurso del Rey. De un tiempo a esta parte los discursos del Rey tienen más importancia. Más presencia en los medios de comunicación y por ende en la televisión. Más críticas y muchas más loas, pero sobre todo más poder. La monarquía intenta a marchas forzadas retomar la importancia que cree tener. Desde Moncloa se permite como elemento de unión ante la desunión natural.
La explosión de españolidad viene dada por una "crisis" con Marruecos ante la hispanidad de Ceuta y Melilla. Explosión y crisis que se han encargado de engrasar los medios de comunicación y que, por una vez unidos, se han encargado de españolizar. Casual que por primera vez coincidan en sus discursos los dos principales partidos desde que el PSOE asumiera el timón del país en 2004. Y ahora la cumbre Iberoamericana. Coincidencias...



Comentarios
¿se puede faltar más al respeto a la bandera española que es de todos?
Publicado por: LUIS ARTIRLES | 6 de Noviembre 2007 a las 12:18 PM