Me uno al homenaje que realiza la edición digital de la Rolling Stone al recientemente fallecido Jim Marshall
Este fotógrafo pasará a la historia por sus fantásticas fotografías a casi todas las leyendas del rock, y sobre todo por esa instantánea irrepetible que captura a un pletórico Johnny Cash enseñándonos su dedo corazón en pleno acto de rabia y rebelión rockera.

El valor histórico de la foto crece al saber que está tomada en uno de los incendiarios conciertos que Cash ofreció a los reclusos de San Quintín.
Hay una anécdota final relacionada con esta foto. En 1998 Cash acababa de hacerse con un Grammy por su primera grabación para el sello American Recordings junto al productor Rick Rubin. Era el comienzo de una colaboración que daría un nuevo halo de leyenda al hombre de negro, facilitando que las nuevas generaciones accedieran a su increíble talento. Como el disco no había respondido a los estrictos códigos de los guardianes de la industria del country, las radios dedicadas al género lo ningunearon y hasta hicieron burla de él. Al día siguiente de la entrega de premios, la foto apareció a toda página en un anuncio de la revista Billboard, acompañada del siguiente texto:
"American Recordings y Johnny Cash quieren agradecer a los poderes musicales de Nashville y a la radio country por su apoyo"
Un icónico dedo que era levantado, una vez más, ante el inmovilismo más retrógrado.
