Una joven pareja oriental charla en una cafetería a la salida del cine:
Chico: ¿Te ha gustado la película?
Chica: No sé, demasiado seria.
Chico: ¿Prefieres las comedias?
Chica: Bueno, no, pero no tenía por qué ser tan triste.
Chico: La vida es una mezcla de cosas tristes y alegres. El cine es como la vida, por eso nos gusta tanto.
Chica: Entonces, ¿Para qué ir al cine? Es mejor quedarse en casa y vivir la vida.
Chico: Mi tío dice: "Desde que se inventó el cine, vivimos tres veces más"
Chica: ¿Qué quiere decir eso?
Chico. El cine nos da el doble de lo que sacamos de la vida. mira el asesinato, nunca hemos matado a nadie, pero todos sabemos lo que es matar gracias a las películas.
Chica: ¿Y a mí, de qué me sirve eso? Si la vida es tan horrible, ¿para qué vivir? si somos buenos con la gente, ellos nos tratarán bien. ¿Quién quiere matar a nadie?
Chico: Sólo era un ejemplo. Hay otras cosas. Mi tío también dice: "No hay nube, no hay árbol que no sea bello. también nosotros deberíamos serlo". cuando lo oí, me emocioné. Me cambió en muchos sentidos.
Sacado de la película Yi Yi (2000), del taiwanés Edward Yang.
Estos orientales...


YiYi, obra maestra. Gracias, orientales de ojos rasgados.