En el caso de RITC, primero tomamos Berlín (me incluyo porque esta familia rockera me adoptó desde que salimos de Gando el lunes 9 de marzo) y luego fue Amsterdam. El rock canario encontró en RITC el mejor amplificador posible, alcanzó por primera vez auditorios selectos en dos ciudades con una excelente programación musical y una amplia oferta de ocio relacionado con la música. Sin ir más lejos, en Amsterdam, RITC coincidió el jueves con The Killers y el viernes con Franz Ferdinand. En Berlín, la programación es aún más rica, el abanico es mayor, las posibilidades se multiplican -Bob Dylan, Bryan Adams, Marc Almond, Art Brut, Lily Allen, Mulatu Astatke-.
No resulta pues sencillo colarse ahí, captar público, llenar una sala con tres grupos desconocidos que llegan de aquel rincón lejano de Europa situado frente a las costas del Sáhara en el que han veraneado-veranean-veranearán un elevado porcentaje de teutones y tulipanes. Sin embargo, y a pesar de las dificultades -y ajenos a resultados estadísticos relativos a la respuesta del público-, los artistas reclutados para la ocasión por Juan Salán dieron toda una lección de música y profesionalidad, digna de una apuesta tan arriesgada y cara (desplazar todo este 'circo' y lo que arrastra durante seis días, con hoteles, viajes, alquiler de equipos, salas, promoción, etcétera tiene un alto coste). Todo hubiera sido mucho más placentero si la respuesta de público hubiera estado a la altura del proyecto, pero son cuestiones difíciles de controlar en ciudades tan grandes y con tantas alternativas. Quizás esta misma iniciativa hubiera cuajado mejor en ciudades con un oferta musical y de ocio más concentrada, menos extensa, menos atractiva, para poder competir en igualdad de condiciones. Quizás los horarios elegidos, las salas, incluso el propio programa, no fueron los idóneos...
Todo es mejorable, pero siempre tiene que haber una primera vez para que la segunda sea mucho mejor. De entrada, las bandas The Mistake, The F.E.O.S., Brutalizzed Kids; el artista visual Gregorio Viera; el realizador Alejandro Ramos; el fotógrafo Ventura Mendoza y los deejays de F4F pusieron una pica en Flandes y otra en Berlín. ¿Para cuándo Manhatan? Oscartienealas es la avanzadilla de las hordas macaronésicas. Les dejo con una selección de fotos de RITC. No son muy buenas porque son mías, pero creo que tienen valor por lo que cuentan.
Aquí, para empezar, Alejandro Ramos endulzando una cafetería (no confundir con Coffee Shop) de Amsterdam.

La fachada de la sala Lido, en la que la cartelería de RITC comparte espacio con Lily Allen, Art Brutt, etc...

Gregorio Viera (GVisual), trabajando en el Lido con sus audiovisuales, que triunfaron en Amsterdam (fue invitado para participar en un festival que se celebrará en otoño gracias a RITC).
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Moncho, integrante de The F.E.O.S, sobre el escenario del Lido berlinés.

Parte de la exposición sobre el rock canario realizada por Ventura Mendoza, colgada de las paredes del Sugar Factory de Amsterdam.

Dos de los Brutalizzed. Primero, Fafe a la guitarra en Berlín. Luego, Albert (vocalista) en Amsterdam, a punto de quemar los dos locales.


Y termino con The Mistake (Bruno a la izquierda, con la ceja aún entera). De los F4F no tengo ninguna publicable. Ya se sabe, en casa de herrero....


Gracias... nos haces mantener en la retina todo lo sucedido.
Un abrazzo embrutezzido !!!
Gracias a ustedes por todo y por la buena música, la energía y su amistad embrutezzida. Abrazos.
Muchísimas gracias a todos por haber hecho posible que esta aventura europea superara lo esperado. Éxito de conciertos, de público,... y, sobre todo, humano.
Que esta sea la primera de muchas experiencias similares.
Cuatro abrazos. TheMistake
Seguro que sí, con la calidad que tienen ustedes y el resto de artistas elegidos para la ocasión, no faltarán nuevas oportunidades. Nos veremos pronto por esos escenarios. Un fuerte abrazo a los cuatro.
Una gran experiencia¡¡¡
Saludos