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Archivos Febrero 2009

Nos damos un respiro, y sin que sirva de precedente, o sí, salimos de nuestra frontera archipielágica para explorar producciones discográficas foráneas. Tan ensimismado estaba en la cosecha local, que andaba descuidando el latifundio en el que hoy se ha convertido este negocio de la música. Y a punto he estado de dejar pasar dos discos que me tienen emocionado desde la primera escucha. El título de este post puede inducir al error. No, Dan Auerbach y Van Morrison no han formado ninguna sociedad musical. El primero, 50% (incluso más) de The Black Keys, acaba de publicar su primer trabajo discográfico en solitario, Keep It Hid (Nonesuch Records). El segundo, todo un mito de la música popular contemporánea, celebró el pasado mes de noviembre el 40 aniversario (se dice pronto) de la publicación del magistral Astral Weeks con un concierto en el Hollywood Bowl en el que interpretó el disco entero, con dos bonus tracks, Listen To The Lion-The Lion Speaks y Common One y que ahora sale también en disco. Los dos se pusieron a la venta el mismo día, el pasado 10 de febrero. Los dos merecen el precio que figura en su dorso.

Dan Auerbach es un tipo peculiar. Con The Black Keys ha firmado cinco magníficos discos en los que explora sonidos primitivos. Junto a Patrick Carney, Auerbach cultiva una suerte de blues que bajo el manto de los métodos que utiliza para la grabación -conocido como lo-fi o baja fidelidad, o sea, graba con métodos analógicos en su propio estudio, Akron Analog, en cuatro pistas, casettes, etc-, da como resultado una música intensa, emocionante, intrigante. Ahora, en solitario, Dan Auerbach no ha cambiado de registros y en Keep it Hid se adentra en otros géneros como el bluegrass y la psicodelia con más convencimiento. Podría escribir mil líneas sobre este disco y este artista, pero prefiero dejar un enlace con uno de los temas del disco, el primero del tracklist -Trouble Weighs a Ton-, que interpreta a dúo con su tío, James Quine (la familia tiene mucha importancia en su carrera musical). Sólo diré que sus letras son oscuras, tristes, pero hermosas. Él mismo dijo que sabía que no invitaban al optimismo, y que podría hacer canciones sobre la felicidad "y esas mierdas y vendería cientos de miles de discos, pero no sería yo".


Y como un disco lleva a otro, decidí revisar la discografía de The Black Keys usando el método de lectura del periódico -es decir, empezando por el final-, para reencontrarme con composiciones tan recomendables como este I Got Mine de su reciente Attack & Release (2008), en directo en el programa de David Letterman. Sólo son dos, pero parecen una big band.


En cuanto a Van Morrison, ¿qué se puede decir que no se sepa de este gran artista? Si el original Astral Weeks es una de las grandes obras maestras del rock, este directo es fiel reflejo de su profesionalidad, del exquisito sonido de sus conciertos. Cuarenta años después, Astral Weeks sigue siendo una auténtica maravilla a la que Morrison agrega su plenitud y los conocimientos después de una carrera en la que ha perseguido como nadie la perfección. El cierre, con Common One, es sencillamente genial. Aquí dejo otra perla, Sweet thing.



Hoy me siento feliz por encontrar discos tan emotivos y por compartilos con ustedes. Que lo disfruten tanto como yo.

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Tras la excelente cosecha discográfica que nos deparó 2008 en Canarias, con trabajos sobresalientes como el de Oscartienealas, The F.E.O.S., Red Marks, Daylight in Red, De Soto, This Drama, EvilMrSod (con y sin Keiko) y un largo etcétera, 2009 se estaba haciendo de rogar. Hay muchas bandas canarias con proyecto editorial bajo el brazo, unos pendientes de financiación, otros únicamente limando detalles. Pero el primer parto llegó la pasada semana, con el nacimiento del primer disco de My Airport, proyecto personal de Héctor Camps respaldado por Paco García (ex Tiritaña Reggae y La Quinta del Reposo) y Vinod Rewachand, que se encargó de la producción, ingeniería, mezclas, arreglos y masterización. Los tres firman los 18 temas (en realidad son 12 temas y 6 bonus tracks) de Last Call, disco autoproducido y grabado en los estudios EVIM, en Las Palmas de Gran Canaria, y del que se han editado mil copias. En breve estará operativa su página web, www.myairportmusic.com, que ahora figura 'under construction', pero para matar la curiosidad puedes escuchar varios de sus temas aquí. Rock clásico, muy pop en los estribillos, con trazos de música electrónica, pero con presencia permanente de afiladas guitarras. Una excelente producción, un sonido sobresaliente para un trabajo impecable en su resultado final. Encabezamos la entrada con la portada del disco, realizada por el joven artista catalán Alberto Gabari.


De poco sirve que los grupos se maten ensayando, se arruinen en equipos y se dejen la vida en los conciertos si nadie difunde con criterio, buen gusto y medios lo que hacen. El enlace, el nexo entre bandas y público no siempre ha estado a la altura de las circunstancias. Los medios de comunicación, y en esto como en todo hay excepciones, han dado sistemáticamente la espalda a la producción de rock local.

Entre las honrosas excepciones, en esta orilla oriental de Canarias, están Vicente Martín y Lola Atienza, incansables con su programa En bandeja de plata, que han paseado por casi todas las emisoras locales. Durante años han visto pasar ante sus ojos cientos de bandas. Su archivo de maquetas y discos se me antoja fundamental para entender el rock en Canarias en estos últimos 30 años. Luego está el esfuerzo individual de multitud de profesionales que en sus medios han tratado de defender esa bandera, gente que no ha retrocedido ni para coger impulso. No quiero ser injusto ni dejar en el olvido a nadie, pero tampoco puedo evitar, por afinidad y cercanía, citar a gente como Antonio de la Gándara, José Antonio Neketan, Diego Hernández, Alejandro Zabaleta, Pepe Orive, Juan Manuel Pardellas o Carlos Fuentes.

A día de hoy, dos proyectos similares al programa de Vicente y Lola, tratan de recoger ese testigo; uno, Canarias Ruido, se emite en Canarias Radio (la autónómica) y el otro, Radio Artemi, en 7.7 Radio, ambos con vocación regional y con una idea fija: la difusión de lo que aquí se sancocha en torno al rock. El primero lo dirige Job Ledesma, se emite todos los sábados de 15.00 a 17.00 horas. Job fue hasta hace poco responsable de El Radikal, un suplemento con parecidas intenciones. El segundo se emite los jueves, de 20.00 a 21.00 horas, lo dirige quien esto escribe (perdón por la confianza, que da asco y por el autobombo, pero si uno no defiende lo suyo...) conjuntamente con Diego Hernández. Ambos comenzaron a emitir casi al mismo tiempo y su obsesión no es otra que servir como altavoz de lo que aquí se hace. En la web de Canarias Radio encontrarás los programas ya emitidos en podcast. Aquí están colgados en la zona de radio-descargas los programas de Radio Artemi en mp3. Disfrútalos.


"No existía grupo español alguno que sonara como ellos". Palabra de Salvador Domínguez, autor de Bienvenido Mr. Rock. Los Primeros Grupos Hispanos 1957-1975 y Los Hijos del Rock. Los grupos Hispanos 1975-1989 (Fundación Autor-SGAE), dos libros recomendados para conocer de primera mano, casi en primera persona, la historia del rock patrio. La frase está sacada del capítulo que Salvador dedica a Los Canarios, el grupo de Teddy Bautista, ahora metido a implacable ejecutivo antipiratería de la SGAE. Salvador, además de escritor, ha sido de los mejores guitarristas que ha dado el rock español y formó también parte de Los Canarios durante un ciclo. No sería riguroso si dijéramos que ahí empieza la historia del rock en Canarias, pero sí es cierto que fue el primer grupo que trascendió. El propio Salvador ha llegado a afirmar que Los Canarios ha sido el mejor grupo de la historia del rock hecho en España.

Ellos iniciaron su andadura hace 45 años en Las Palmas de Gran Canaria. No me voy a detener en datos biográficos, quien tenga cierta curiosidad, ahí tiene el libro de Salvador, perfectamente documentado, con muchas fotos e incluso con vivencias contadas en primera persona por aquellos que formaron parte del grupo. Sin embargo la referencia a Los Canarios es obligada por parte de quien pretende en este blog contar las andanzas y aventuras de quienes hoy, cuatro décadas después, siguen picando en esa veta tan dura y poco agradecida en Canarias que es el rock. Y lo hacen abriendo una vía que también explotaron Los Canarios, la única que permite albergar esperanzas. En marzo, dos grupos canarios, Oscartienealas y This Drama, inician una gira por los Estados Unidos. Aún sin fechas, otra banda local, Red Marks, emprenderá parecida ruta por la Costa Este del sueño americano. Tres grupos, tres estilos diferentes, y un único deseo: vivir de una profesión que durante muchos años, quizás demasiados, se conformó con ser una ocupación menor, un mero hobby.

La intención de este blog es servir de amplificador de las numerosas bandas que ahora mismo tratan de hacerse un hueco en este complejo negocio, en esta industria tan desmembrada y desnortada. Aquí contaremos sus historias y anunciaremos sus conciertos, sus publicaciones, sus giras, sus éxitos y fracasos. Parece mentira que 45 años después, en la memoria colectiva de los canarios pervivan con meridiana claridad temas de grupos mediocres de la escena peninsular, y olvidados o simplemente ignorados, grupos canarios que con más dosis de talento y calidad no popularizaron sus canciones por falta de oportunidades, de difusión, de atención o simplemente de cariño. En esos dos magníficos tratados de Salvador Domínguez, además de la obligada referencia a Los Canarios, apenas hay margen para grupos locales (Teclados Fritos, Escorbuto Crónico completan la terna). Fuera quedan United, Hermanos Brothers, Ataud Vacante, Familia Real, El Eructo del Bisonte, Palmera, Prana, Moral Femenina, Los Dalton, La Pista Búlgara, Imagen Sagrada, Enac Ska, Species, Las Ratas, Frakaso Skolar, etcétera, etcétera...

Para los que alberguen dudas sobre las excelencias de Los Canarios, aquí va como regalo y para finalizar esta primera intromisión, este vídeo del grupo de Teddy Bautista a finales de los 60, en una auténtica jam session televisada, un festín semiacústico tipo MTV Unplugged de la banda ejecutando una excelente versión del Free yourself. Ojo al solo de guitarra, poco habitual en aquellos tiempos en la España rancia de Valerio Lazarov. Y a la capacidad multinstrumentista de Teddy.