Pudo haber sido en las dos, pero no. Al final sólo fue en una categoría, en motos. Carlos Sáinz abandonó como todos sabemos (ahora fue una zanja de 5 metros, que sinceramente "duele menos" que romper el motor a 700 metros de la meta) y sólo nos quedaba la esperanza de Marc Coma.
Al igual que Nani Roma, Marc está empezando a marcar una época en la categoría de motos del Dakar (este año sudamericano). En su mano está cambiar de categoría o luchar por aumentar su palmarés año tras año.
El año que viene puede que sea en una ruta alternativa africana, pese al buen espectáculo que ha tenido lugar en Sudamérica. Sea dónde sea esperemos que el espectáculo no decaiga. Y por supuesto que la tecnología avance para ir reduciendo (o mejor, evitar) las muertes en carrera.
PD: Mención especial para Isidre Esteve, que pese a no poder competir en su categoría (motos) ha sido el único piloto con una discapacidad en acabar el Rally (en coches). Bravo Isidre.