Ya es oficial. Messi es el máximo goleador de la historia del FC Barcelona. 234 goles. Y solamente 24 años. Qué cifra tan escandalosa. Y más aún la que tendrá cuando abandone el equipo. Messi superó al mítico César y entró, una vez más, por la puerta grande de la historia del Barça.
Y lo hizo en un partido raro, muy raro, que se complicó por momentos y en el que la Central Lechera volvió a ver fenómenos paranormales donde solamente había un árbitro nefasto, del clan de los Teitxera Vitienes, los peores de la Primera División. Y es que un penalty no pitado a Alexis, una mano 'involuntaria' del jugador del Granada Mainz (tan 'involuntaria' como la que acertadamente se le pita a Alves y que la semana pasada no existieron cuando Xabi Alonso y Sergio Ramos hicieron oposiciones para portero), un penalty y expulsión de Valdés (no lo tengo muy claro, pero puede ser), un fuera de juego de Messi que no existió... Queda clarísimo que al Granada no se le robó, como la Central Lechera quiere hacer ver, pero todo sirve para empañar la entrada en la historia del Barça del mejor jugador del mundo y los cinco puntos de distancia momentáneos entre el Barça y el líder.
Messi va a abrir una brecha enorme con el segundo, el gran César, lo que va a hacer casi imposible que se le vuelva a superar. Quedará para la posteridad. Su nombre, el del mejor jugador, probablemente de la historia, ligado al Barça. Tenemos suerte de haber visto jugar a este fenómeno y hasta que no se retire y pasen muchos años sin un jugador de su nivel no nos daremos cuenta.
Ave Messi.
[Foto | MundoDeportivo.com]

