Hoy en día prima por encima de todo el dinero, eso no hace falta que nos lo jure nadie. El viernes unos terroristas (porque eso es lo que son) atacan a la selección de Togo dejando tres muertos, lo cual ya muestra que la seguridad en Angola brilla más bien por su ausencia.
La Confederación Africana de Fútbol, en vez de suspender la Copa de África para garantizar la seguridad de todos los futbolistas, decide seguir adelante con ella, no vaya a ser que se pierdan todos esos ingresos que tan bien vienen en estos momentos.
La solidaridad con los fallecidos, sus familias y con sus compañeros de equipo, que han visto como la masacre ha estado a punto de pillarles, no aparece por ningún lado. Y la CAF todavía se llena la boca al decir que Togo está descalificada. Es que estos togoleños... mira que ir a jorobar la Copa de África, por tres muertos de nada deciden irse... ¡Pues descalificados!
Por lo menos hay ya dos detenidos, un pequeño alivio para tanto dolor. Ojala la Ley no sea como en España y caiga con toda su fuerza sobre esos terroristas.
