La renovación de Thiago por parte del Barça es una de las mejores noticias del verano para los barcelonistas. Un jugador con progresión, que hace tiempo que viene contando con minutos con la intención de quedarse, que ha ganado un Europeo Sub-21 siendo el MVP de la Final y que tiene más novias que Casanova.
Con la renovación, su cláusula de rescisión (nunca me han gustado, le ponen precio a los jugadores, me gusta más el modelo de Inglaterra, sin cláusulas) aumenta a 90 millones de euros. Y, sabiendo que el Barça no es un club vendedor y que no interesa quitarse de encima a un jugador de futuro tan valioso, es probable que sea a lo que se remitan en caso de que llegue una oferta de esos que siempre intentan comprar en vez de formar. No me cuadraría que lo renovasen para luego venderlo con una opción de recompra.
La contratación de Cesc no es incompatible con la renovación de Thiago. Ambos jugadores son de corte similar, pero distintos al mismo tiempo. 20 años uno y 24 el otro, son dos generaciones distintas. Ambos con llegada, pero desde distinto sitio. Dicen que Cesc es el heredero natural de Xavi. Discrepo. Cesc juega más adelantado, tiene más llegada y no organiza tanto. Thiago no. Por ello, y en caso de que decidan darle una salida al hispano-brasileño para que se siga formando, espero que sea en forma de cesión y a un equipo grande que le permita ser uno de los líderes.
Gran noticia por tanto la renovación. Éste sí es un equipo de futuro, y encima de la casa, sin tirar de talonario (aunque este año Rosell está sacando a pasear la cartera con demasiada facilidad...).
[Foto| MundoDeportivo.com]

Ver a un canario jugar en Primera División es algo increíble. Que demuestre el pundonor y la garra de los que nacen en esta tierra. El buen juego que son capaces de desplegar los que se crían en esta cuna. En la próxima temporada, si todo sale bien, otro canario saltará a los terrenos de Primera.