El tema de los amaños de partidos en la Liga española es un mal endémico. En realidad los amaños se dan en todos lados. España es un país eminentemente tramposo, donde se premia más al ladrón que joroba al pobre. Desde siempre ha existido en el fútbol la sombra de los famosos maletines, que siempre hacían acto de presencia a final de cada temporada. Yo te doy tanto y te dejas ganar, o te esfuerzas el triple aunque ya estés descendido o no te juegues nada para que perjudiques a tu rival y me favorezcas a mí, que me juego la vida en otro partido.
Pero parece que este año han decidido ser, supuestamente, un poco más descarados. Marchena gritándole a los del Atleti para que se dejaran ganar porque el Málaga iba ganando y tenía la previa de la Champions asegurada, llegando incluso a mentirles y decirle que iban ganando por más diferencia de la real (aunque entiendo que quieran aprovechar que el Atleti de seguro ya no tiene opciones de entrar en la Champions y se desesperen haciéndoselo saber, ya que ellos se juegan la vida). Los jugadores del Rayo pidiendo al Granada que se dejaran marcar al final para salvarse los dos, con el peligro de que el Villarreal metiese un gol al Atleti y condenase al Granada a la Segunda División. Un Getafe-Zaragoza con tres expulsados por los azulones y uno por los maños...
Vamos, supuestas adulteraciones de la competición en toda regla. Y luego se protesta porque un jugador fuerce una quinta amarilla para descansar un partido y jugar seguro otro más importante. Milongas. Esto sí es manipular supuestamente una competición, condenando a otros equipos al descenso cuando a lo mejor merecen más que tú la salvación.
Pero eso es España. Un país donde el infractor siempre sale indemne y donde el inocente siempre sale perjudicado. En materia de justicia me da vergüenza decir que soy español. Prefiero decir que soy zulú, aunque mi color de piel me delate.
PD: Cómo me gusta la palabra 'supuestamente'.
[Foto | MundoDeportivo.com]

Está claro que el año que viene es muy probable que Quique Flores