Hace unos días escribí sobre el dopaje en el Tour de Francia que se está disputando en estos momentos. Dije que si esto seguía así los equipos dejarían de ingresar dinero por patrocinio, lo que les aboca a la desaparición.
Pues ya son dos las marcas que han decidido que el patrocinio en el ciclismo se ha acabado para ellas. Barloworld y Saunier Duval no están dispuestas a soportar como el dopaje hunde su marca en los abismos del consumo. Poco a poco, mientras los ciclistas no se conciencien, seguirán desapareciendo marcas, como hace poco el Liberty Seguros.
Ahora una compañía farmacéutica ha realizado un nuevo descubrimiento, en colaboración con la World Anti-Doping Agency (Agencia Mundial Antidopaje), en la que se introducen marcadores en las sustancias, que al utilizarse en el cuerpo y degradarse son liberados en el torrente sanguíneo, delatando al tramposo. Esto fue lo que le sucedió al italiano Riccó.
Este deporte agoniza, intenta tomar bocanadas de aire... hasta que llega un nuevo caso que es sentido como un puñetazo en las costillas... impiendiendo que respire con normalidad. Y sabemos que si no se respira...
