Gran All-Star el vivido el pasado fin de semana. Marc y Rudy haciendo un gran papel con los Rookies (partido que por desgracia no pude ver), el mismo Rudy realizando una gran actuación (poco) en los mates y un Pau que hizo un partidazo el domingo. Pero de todo esto, me voy a entretener un poco con lo de Rudy.
Me parece que no hizo mucha gracia que por primera vez un no estadounidense participase en el concurso de mates (de "xenofobia" lo tildan en medios importantes de Estados Unidos). Es la única explicación que se me ocurre para entender la baja puntuación que se da a sus mates, mientras que a Robinson (con un mate a mi entender de menor calidad) se le puntuó como si fuese prácticamente igual. Con un poco de sentido común, Rudy podía haber estado en la final. No fue así, pero tampoco hay que lamentarse más. El internacional español demostró que tiene cualidades para por lo menos intentar batir a los magníficos jugadores estadounidenses. El mate de Nate Robinson en la final fue, simplemente, fantástico. Ante un tipo de 1,70 metros que sea capaz de saltar como saltó solamente puedes ponerte en pie y aplaudir hasta que no sientas las manos.
Y ver el domingo a Pau metiendo su primera canasta en un All-Star fue un cúmulo de sensaciones. Un partido que se presentaba como la gran candidatura de los últimos años del Este, y de hecho empezó así, hasta que el Oeste quiso poner sus puntos sobre las íes.
Parafernalia estadounidense a raudales para un espéctaculo mayúsculo. Habrá que esperar un año para ver el show de nuevo (esperemos que con españoles otra vez). Pero mientras tanto habrá que seguir disfrutando, semana tras semana, de la Liga regular y, como no, de los Play-Offs.
