No pudo ser. El Barça estuvo a punto de lograr la gesta que hubiese dado con sus huesos en la Final de la Champions League de Münich, pero la tan manida mala puntería lo impidió. Nadó y nadó a contracorriente para morir en la orilla, donde más duele, donde queda la sensación de que se luchó por nada. Pero nada más lejos de la realidad. Se murió fiel a un estilo. Un estilo que necesita una renovación, un 2.0, pero un estilo al fin y al cabo. Nadie puede reprochar nada a este equipo. Luchó hasta el último segundo y murió con la espada en la mano.
El Chelsea jugó su partido. Eso lo sabíamos todos. La guagua que plantó en Londres se convirtió esta vez en una de dos pisos. Once tipos encerrados en su propia área mientras el Barça asediaba y asediaba. Ahí es donde ha de mejorar el estilo del Barça, para saber cómo jugarles a los equipos que decidan convertirse en ultradefensivos. Es un fútbol feo, rocoso, rácano. 'Antifútbol' a mi modo de ver y al de muchos otros. Pero fútbol al fin y al cabo. El Chelsea no es el justo ganador de esta semifinal pero es el que ganó. Se le ha de dar la mano, desearles suerte, aprender de los errores cometidos y, sobre todo, levantarse. Porque de nada sirve regocijarse en los propios fracasos, hay que aprender de ellos.
Aún habrá gente que le echará la culpa a Messi por la eliminación, por fallar aquel penalty. No se dan cuenta que para fallar un penalty primero hay que tirarlo. Y para fallar uno tan importante hay que tener los santos bemoles de coger la pelota y cargar con tamaña responsabilidad. Él lo hizo, con solo 24 años. Y nos demostró que D10S también es humano y llora.
Como decía Twitter anoche, el Barça y el barcelonismo se levantarán, se hará más fuerte. La afición arropó al equipo todo el partido. Y tras el gol de Torres más aún. Con eso es con lo que se tiene que quedar la plantilla. Y Pep. Con la entrega, con el ánimo, con el cariño. Y nada mejor para devolver tal cariño que anunciar la esperada renovación de Guardiola. Y algún fichaje que ilusione. Este equipo necesita gol. Necesita un fichaje más en la delantera aparte de la recuperación de Villa. Y necesita un capitán que dirija el barco. Nadie mejor que Guardiola. Porque ellos y la afición saben que 'Som i Serem' grandes.
[Foto | Canarias7.es]

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