La Liga vuelve a entrar en su semana clave. En una Liga en la que optan al título solamente dos de sus 20 participantes (por desgracia), está claro que los enfrentamientos directos entre esos dos equipos son el 80% del título en juego. Y esta semana se juega el primer 40%. El Real Madrid - Barça llega en un momento dulce para ambos equipos, pero más para los merengues que para los culés.
El Madrid está muy bien engrasado este año. Llevan muchos partidos sin perder y, salvo por la ausencia de Xabi Alonso el pasado sábado, practicando un fútbol más vertical y directo que el del año pasado. El Barça es una máquina también, sí, pero en su campo. Fuera le está costando mucho sacar adelante los partidos. También es verdad que las lesiones y la dosificación han sacado del equipo a jugadores claves que llevan la batuta del equipo, pero justificarse en lesiones es de débiles.
Y se nota que son los dos mejores equipos del mundo en estos momentos con las designaciones del Balón de Oro FIFA. Messi, Xavi y Cristiano. Me falta Iniesta, pero solamente pueden ser tres. Como tres son los entrenadores nominados, donde sí que veo una injusticia. Parece que ganar muchos títulos con el Porto puede ser decisivo para la candidatura o no, dependiendo de qué entrenador sea. Si te llamas Mourinho pues por supuesto. Si te llamas Villas-Boas pues ya no tanto. Así que este año prima el haber ganado una Copa del Rey, quedar segundo en Liga y llegar a semifinales de la Champions (para jugarlas como un equipo pequeño) antes que ganar un Triplete (Liga y Copa portuguesa y la Europa League). Pero vamos, son cosas de las que uno no se extraña.
Veremos qué partido se juega este sábado. Ya he leído a algunos que dicen que Guardiola se 'acobarda' por no sacar el 3-4-3 en el Bernabéu. Claro, es un cobarde por sacar un 4-4-2 con el que ha ganado allí y bien. Mientras tanto los hay que juegan un fútbol vistoso durante la temporada y al llegar el partido contra el Barça se acobardan de verdad, sacan un trivote, se cuelgan del larguero y juegan a la contra, como los equipos pequeños. En ese caso no son entrenadores cobardes, sino astutos, capaces de modificar la táctica de su equipo para ganar al rival. Es lo que tiene la hipocresía.
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No veo al Madrid de este año practicando contra el Barça el noble deporte de los murciélagos: colgarse del larguero. No, yo lo veo mandón, respondón y jodelón, o sea, ganador. Ojalá me equivoque, porque nunca he soportado al Madrid, aunque tampoco me como mis mocos por el Barça, que no obstante fue mi segundo equipo en mi infancia, por supuesto muy por detrás de mi U.D. Las Palmas.
Mourinho sabe muy bien que puede hacer el intento de disputarle el balón al Barça, pero desde el momento que el Barça lo coja e intente marear la perdiz estoy muy seguro de que dará la orden de replegarse e intentar robar para salir a la contra. Y ahí se verá el trivote. Puede que lo saque de inicio o no. Pero, esté quien esté sobre el campo, acabará trabajando en el trivote defensivo.