Otra vez el Depor ha recibido un revés en sus pretensiones de no pagar al Vecindario lo que se le adeuda. Ahora le ha tocado al TSJM ratificar que Oltra y su ayudante no se pueden sentar en el banquillo del Deportivo hasta que Lendoiro pague lo que le debe al Vecindario. Por supuesto, Lendoiro no va a pagar y va a recurrir nuevamente. No parará hasta llegar al Constitucional y, si ahí tampoco le dan la razón, se irá a La Haya. Todo sea por no soltar el dinero.
Pero claro, como he leído por ahí, la culpa es del Vecindario por no vender a sus mejores jugadores al Depor pese a que no les pagaban. Y como el Vecindario sacó muchísimo, pero muchísimo muchísimo dinero de esas ventas pues más aún... Dejando la ironía de lado, el incumplimiento del convenio por parte del Deportivo es el punto de partida de este embrollo. Todo se podía haber solucionado pagando los 105.000€ que la directiva de Pablo Álvarez le solicitó a su llegada al equipo. Lendoiro no quiso pagar, y encima se rió de los blanquinegros poniendo excusas inverosímiles para no reunirse con los dirigentes del equipo, haciendo que se gastaran el dinero en el viaje para hacer el idiota en tierras gallegas.
Todas las sentencias han dado la razón al Vecindario, desde la RFEF hasta el TSJM, por lo que el no pagar solamente va a servir para ir sumando cada mes otros 19.500€ más a la deuda. Oltra y Sanz son los que no se pueden sentar en el banquillo. Hay que seguir luchando hasta que paguen. Y en caso contrario proceder al cierre de Riazor, restar puntos en la clasificación o impedir que sus nuevos fichajes, al igual que los entrenadores, puedan jugar.
Para reírse de alguien primero tienes que encontrar a alguien del que te puedas reír. No te pongas gallito con un club humilde porque a lo mejor resulta que sales trasquilado.
[Foto | Marca.com]

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