Ya quisiera yo tener las crisis que tiene Messi. Y llevarlas tan bien como él. Parecía que el mundo se le iba a caer encima, que no era el mismo, que había perdido la magia y la alegría, que pronto diría que se retiraba del mundo del fútbol porque ya no era feliz. Pero no, resultaron ser solamente un par de partidos a un nivel un poco más bajo del que nos tiene acostumbrados. Un par de pasos hacia atrás para coger carrerilla y volver a levantar los ánimos al aficionado al buen fútbol.
Ya quisiera tener yo las crisis que tiene Messi. Pero por suerte tampoco tengo las que tiene Cristiano Ronaldo. El argentino se pasa sin marcar gol tres partidos y jugando a un ritmo más bajo del normal y ya, pero el portugués, aun dando pases de gol y demostrando lo buen jugador que es, se desquicia y acaba pasando lo que pasó en San Sebastián. Y por dos ocasiones. Es lo que tiene el no saber controlarse. Puedes estar pasando un mal momento, pero todo tiene un límite.
Lo dicho, ya quisiera tener yo las crisis que tiene Messi. Como la que está pasando ahora. Lleva varios días, desde el sábado, sin marcar un gol. ¿Cómo? ¿Que no ha habido ningún partido desde entonces? ¿Que el próximo es mañana? Da igual. Es Messi, y ha de marcar goles hasta en sus días de descanso. Está claro que está en crisis.
PD: Buen partido del Vecindario ayer en Alcalá. Tres veces se puso por delante en el marcador y tres veces le empataron el partido. Bien es cierto que podría haberse distanciado más en el marcador y así evitar venirse con un solo punto, pero esto es fútbol y las cosas no salen siempre como uno quiere. Por lo menos la pólvora no está mojada. Y eso es una gran noticia.
[Foto | MundoDeportivo.com]


El juego del Barça se está sintiendo. Estancando se podría decir. En estos dos últimos partidos se ha visto un Barça espeso e incapaz de hilar dos pases buenos para llegar a buen puerto. Toca y toca en el medio campo y campo propio, pero el último pase, el que realmente importa, se falla. Contra el Sevilla tocó y tocó, pero ni Messi, ni Iniesta ni nadie estaban con la mente en el campo. El Sevilla se encerró y, como siempre que se juega contra un equipo así, las cosas no salen. Se puede cambiar la táctica, pero si el equipo está espeso no hay nada que hacer.
Parece que el litigio entre el 
Lo del Villarreal ya empieza a oler mal. Bien es cierto que en Europa está en el grupo de la muerte. Que es mala suerte que, para una vez que vuelves a la máxima competición europea te toque en tu mismo grupo de liguilla el Bayern Münich, el Manchester City y el Nápoles. Pero si encima de que te toquen esos tres equipazos tú no rindes lo suficiente pues pasa lo que pasa. Tres derrotas en otros tantos partidos.



La LFP vuelve a dar un paso más en su intento de conseguir el odio y la repulsa de todos los clubes de fútbol y sus aficionados. Como no dejan entrar a las radios a los campos de fútbol para retransmitir los partidos, ahora quieren que las televisiones 
Otra vez el Depor ha recibido 
