Los que me leen saben que he dicho muchas veces que Sergio Ramos no tiene muchas luces. En realidad tiene menos que un descampado. Porque si no no se entiende que en cada declaración deje su reputación un peldaño más abajo de donde se encontraba. A este paso habrá que ir a buscarla en el núcleo de la Tierra.
Según este portento de la sabiduría, Dani Alves mancha el fútbol con su espectáculo. Idiotas nosotros por no habernos dado cuenta antes. ¿Qué será de nuestra vida a partir de hoy? Menos mal que tenemos a Sergio para abrirnos los ojos y evitar que caigamos en la más absoluta ignorancia.
Dani Alves mancha el fútbol con sus espectáculos. Y no te digo que no. A mí mismo me da rabia cuando cae al suelo por el mínimo contacto. No me gusta. Ni en él ni en ningún jugador. Pero no se puede ser tan hipócrita de decir eso y quedarte tan pancho. No cuando tú pierdes el juicio en un partido y agredes a Messi y a compañeros de selección. No cuando tú compartes vestuario y estilo futbolístico con Pepe, conocido como 'El Carnicero', y que algún día provocará una tragedia en un campo de fútbol, donde la agresión a Casquero quedará como una suave caricia. No puedes decir que alguien mancha el fútbol cuando la violencia de tu equipo no es digna de este deporte. Y no vale la excusa de que es un deporte de contacto. Por supuesto que lo es. Pero aprovechar eso para repartir como si fuera un ring de boxeo es ilícito. Como la patada de Kedhira a la cabeza de Abidal. Madridistas bramando cuando De Jong le dio en el pecho a Xabi Alonso y solo le sacaron amarilla, y esgrimiendo ahora que son lances del juego. Todos los equipos cometen faltas, dan patadas y empujones. Pero lo del Real Madrid ha llegado a un punto en el que todo vale y todo se lo permiten. Por eso en Europa se quejan si expulsan a Pepe. Allí no se andan con tonterías.
[Foto | LaComunidad.As.Com]

Veo que también por aquí ha comenzado el carousel "disparando sobre todo lo que salga del Madrid". ¿Sería mucho pedir algo de ecuanimidad de vez en cuando? Tampoco nos vale estar repitiendo y leyendo (o escuchando) todo el santo día los mismos argumentos. ¿No sería mejor dejar que se despachen ellos mismos con sus niñadas y disparates y no darle más cancha, a ninguno de los bandos? ¿No sería mejor hablar solo de fútbol? porque todo esto no lo es, aunque sean estos los protagonistas.
Un saludo