Finalmente el Deportivo intentó jugársela de nuevo al Vecindario en la vista oral del pasado lunes. Si ya el viernes pasado lograron aplazar la vista alegando una lumbalgia del letrado para no acudir, dejando a los representantes y abogado del Vecindario tirados en Madrid, el lunes se inventaron una nueva argucia. Su abogado se encontraba, presuntamente, en Galicia para otros dos juicios, por lo que había que aplazar la vista. La jueza, ya conocedora de las artimañas rastreras de los coruñeses, desestimó el aplazamiento y la vista se celebró sin el abogado del Deportivo.
Ya está bien de todas las maniobras barriobajeras del Deportivo, con su cabecilla Lendoiro a la cabeza. El juicio está visto para sentencia y tendrán que pagar casi 700.000€ al Vecindario. Si no lo hacen, ni fichajes ni nada. Y, si el Vecindario quiere, descenso administrativo para los gallegos. Un duro palo para Lendoiro y sus malas artes. Se le conoce como negociador duro, pero también por firmar y no pagar. Ya va siendo hora de que este tipo abandone el Depor, al cual está hundiendo y despellejando a medida que pasan los años.
No sé si los aficionados del Depor se han dado cuenta de ello o no, pero lo que está claro es que si quieren que su equipo vuelva a ser grande y recupere su sitio en Primera han de empezar limpiando la silla presidencial, llena de telas de araña y carroña vieja. Me alegro por el Vecindario, ya era hora de que se defendiera a un equipo pequeño y humilde de las penosas artes de gente como Lendoiro.
[Foto | DiarioAragones.com]

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