Una vez más todo sigue igual, pero los dos reyes supremos de la Liga española tienen que dar gracias por ello. El Barça acabó sufriendo ante el Getafe por su inquietante falta de puntería. Hay que aprovechar el parón para calibrar el punto de mira y volver a ajustar las botas. Pero se ganó y se pudo brindar una victoria a Abidal. El Madrid también sufrió, pese a que los medios afines no quieran hacerse eco de ello. El Atlético reaccionó muy tarde a los dos goles madridistas. Pero bien es cierto que el Madrid en la segunda parte no parecía el mismo, y salvo un par de contras (fieles a su estilo) el resto del tiempo el Atleti intentó, sin éxito, batir a Casillas. Cuando Agüero marcó en el 86 y se terminaron de volcar sobre el área de Íker los 'concejales' subieron hasta la garganta. Pero lo dicho, eso no interesa nombrarlo.
Lo que sí que nombraron fueron los gritos hacia Cristiano, Mourinho y Marcelo. Dicho sea de paso, los gritos contra Marcelo me parecen desproporcionados y excesivos. La vena racista en ese sentido siempre la odiaré. Pero lo que no puede hacer Mourinho es salir pidiendo un poco de respeto cuando él mismo no predica con el ejemplo. Yo mismo, como enfermero, no puedo decirte "no fumes" mientras tengo un cigarro en la mano. Hay cosas que caen por su propio peso.
Mourinho y Cristiano se pasan las ruedas de prensa y los partidos provocando a sus rivales. Así es muy complicado que te respeten. Lo normal es que se escuchen los gritos que hay en cada campo. Porque eso es lo que siembran los dos portugueses: Odio, odio y más odio. Pero ellos seguirán con la venda en los ojos, metiéndose con todos y pidiendo respeto para ellos. Y luego Mourinho habla de hipocresía...
[Foto | SportYou.es]

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