El Barça fue el justo ganador del partido de ayer. No soy capaz de comprender cómo alguien puede buscar excusas tan burdas para lamentar la derrota. Bueno, en realidad sí que lo entiendo, pues ayer Wenger imitó a Mourinho en todo.
El francés fue al Camp Nou a jugar como el Inter el año pasado. Fue a encerrarse, a poner el candado atrás, a no dejar que el Barça entrase, a ir a la contra. El Arsenal vino a no jugar y lo acabó pagando. Como el Inter el año pasado, perdió. Pero esta vez el Barça sí que metió los goles necesarios para pasar. Echar la culpa al árbitro es otra de las imitaciones 'mourinhianas' de Wenger. No puede quejarse por la expulsión de Van Persie. Sabe que los árbitros en Europa no se andan con bromas y aplican el reglamento al pie de la letra. Aún así, el holandés se salvó de la expulsión por su manotazo a Alves en la cara en la primera parte, donde sólo le sacaron amarilla. Busacca también se comió el penalty a Messi, otro más contando el de la ida, donde también se le anuló un gol legal a Pedro. El reglamento es claro: desplazar el balón una vez que el árbitro pita es tarjeta amarilla. Y si ya tenía una... blanco y en botella. Expulsión justa le pese a quien le pese.
En esta eliminatoria se ha visto que los árbitros se equivocan. Se equivocaron a favor del equipo de Wenger en Londrés y ayer también le salvó. Echar la culpa a Busacca por expulsar correctamente a Van Persie no tiene nombre. El francés debería hablar seriamente con el tulipán, que ayer estuvo 'calentito' todo el partido, metiéndose en todos los berenjenales que podía y al final acabó donde tenía que haber estado desde el manotazo a Alves: en el vestuario. Lo árbitros se equivocan siempre, y si te justificas de esta manera es que no quieres ver que tu equipo no ha hecho nada.
Los blaugranas bailaron a los 'Gunners'. El partido fue un continuo ataque al área inglesa. Si el Arsenal robaba el balón no le duraba más de dos pases. Un equipo que no tira a puerta más que una vez en todo el partido y encima no marca (el gol de Busquets en propia puerta no cuenta como tiro de ellos) no puede creerse merecedor moral de pasar la eliminatoria. El Arsenal no jugó a nada y el Barça volvió a dar una lección de fútbol exquisito y de toque. De 180 minutos que tuvo la eliminatoria el Arsenal solamente dominó cuando al Barça le vino la pájara en Londres y le metieron los dos goles. Los otros 165 minutos han sido claramente culés. Wenger, que hasta ahora me parecía un señor, ha perdido todo su crédito. El Barça es justo ganador.
PD: Esta noche el Valencia ha de dar la machada en Alemania. El Schalke 04 es un buen equipo, pero el Valencia, a mi entender, es más equipo. Tiene ante sí la oportunidad de lograr el pase a cuartos, aunque jugando fuera de casa y encima en Alemania no va a ser tarea fácil. Por mucho Raúl que tengan los alemanes, los chés pueden pasar esta noche. Como bien dijo Albelda el otro día, si unos pueden ser del Schalke otros también lo serán del Lyon la semana que viene. A buen entendedor pocas palabras bastan. Mañana podremos tener dos equipos en cuartos.
PD2: El único reproche que tengo para la afición culé ayer es la pitada a Cesc cuando fue cambiado. Por muy rival que sea esa noche sigue siendo uno más de la familia blaugrana. Lo dicho, error la pitada. Habría que haberle aplaudido.
[Foto | Luís Martín en ElPaís.com]