Al final, los culés optimistas (pocos, ya que la mayoría somos un tanto escépticos a la hora de lanzar los voladores) empiezan a estar temerosos de nuevo. Con siete puntos de ventaja sobre el Madrid sonreían y disfrutaban como niños al 'estar ganada la Liga'. Nada podía dar al traste con esa alegría. Pero, tras ver cómo el Barça empataba (y de milagro) en El Molinón y el Madrid sacaba a relucir la fuerza y el coraje que desde siempre le acompañan en el escudo, la tembladera de esfínteres e irritación de intestinos se ha hecho patente de nuevo.
La Liga nunca ha estado ganada, pues te gusten o no las matemáticas seguía habiendo más de 7 puntos en juego. La euforia es más de otros equipos, acostumbrados a decir "Vamos a ganar la Copa" o "A ver si nos meten los mismos goles que al Almería", como es el caso de uno de los mejores jugadores del mundo (pero no el mejor), como Cristiano. El Barça y el culé, desde siempre, han sido más precavidos. Alguna que otra vez ha salido alguien con un poco más de euforia de la adecuada, pero por suerte está ahí la pesadilla de la meseta, el 'Filósofo', el 'mea colonia'. Pep se encarga de rebajar dicho exceso de optimismo con la máxima catalana de 'todo puede torcerse'.
Falta aún mucha Liga, y no sabemos lo que puede pasar. Hasta el Villarreal, un equipo que vuelve por sus fueros, puede hacerse con la segunda plaza, algo que dejaría a todos boquiabiertos pero que haría justicia con su entrega y buen juego. Dejen la alegría desmedida a un lado, miren partido a partido y el tiempo irá pasando. Caminar descalzos por la calle y mirando al horizonte en vez de al suelo solamente puede traer consigo que te claves algo. Miremos por dónde se camina.
PD1: Una vez más el Vecindario ha sacado coraje desde las zonas nobles para sumar tres puntos más en la tabla clasificatoria de la 2ªB. Un partido duro ante el Atleti "B" que tuvo, como no, su presencia arbitral. Fallos clamorosos en algunos sentidos y casi interfieren en el resultado, inventándose el línea fueras de juegos inexistentes y un penalty que sólo lo vio él en su maravillosa imaginación. Menos mal que estaba ahí Santi Hidalgo, el 'Bruce Lee' de la portería, para atajar ese balón. Los tres puntos se quedaron en El Municipal. Ahora toca luchar por otros tres allende los mares.
PD2: Tengo que aprovechar la oportunidad para dar ánimos desde aquí a otros dos jugadores del Vecindario. Santi Lampón, uno de los héroes del ascenso a 2ªA, y Óscar Sánchez. Lesiones que van para largo, pero que cuentan con un factor necesario para una pronta recuperación: el apoyo del vestuario y de todo el cuerpo técnico. Volverán para estar allí y ayudar nuevamente al equipo en sus metas. ¡Ánimo!
[Foto | SportYou.es]

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