El fichaje de Torres por el Chelsea ha dejado una nueva imagen de aficionados quemando una camiseta de un jugador querido. Y lo entiendo. Tenían a Torres en la cima, le hacían sentir querido y él estaba como en casa. Hasta que todo se empezó a torcer en lo deportivo. Los resultados no acompañaban, echaron a Benítez, llegó un Roy Hodgson que no supo cómo manejar un equipo grande inglés... Toda gota va sumando hasta que el vaso se desborda.
A Fernando le ofrecen un contrato bueno en un equipo grande como el Liverpool, con posibilidades de ganar la Premier y de jugar la Champions (el año que viene). Los hinchas lo ven como un traidor, y eso que no fue al Everton, eterno rival del Liverpool. Pero ellos ya se cubrieron la espalda fichando a Luís Suárez y a Andy Carroll. Torres seguramente seguirá llevando al Liverpool y a su afición en el corazón, pues los que quemaron camisetas no son todos los aficionados, sino aquellos que se han sentido mucho más ofendidos con el traspaso. Los demás, aunque tristes y puede que algo enfadados por su marcha, seguro que lo comprenderán y le desearán suerte. Es lo que Torres hará con el Liverpool.
PD: Dice 'Mou' que sus jugadores no están acostumbrados a jugar cada tres días. Pues no me digas, si los jugadores del Real Madrid no están acostumbrados a jugar más que un partido a la semana mal vamos. Fue fichar a este tipo y toda la historia del Madrid ha dado un vuelco impresionante... a peor.
[Foto | SportYou.es]

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