Nunca terminaré de comprender cómo uno de los mejores entrenadores del mundo, el mejor de 2010, se pasa el día llorando cada vez que sufre una derrota. Los árbitros unas veces te dan y otras te quitan. Al Madrid, igual que al Barça, sobre todo le dan. A los 'pequeños' de la Liga sobre todo les quitan. Pero cuando son ellos los que no saben ganar (por falta de puntería, agotamiento, o egolatría) también se achaca la derrota a factores externos.
Mourinho ya se ha convertido en un cansino. Ha pasado de ser un entrenador con una labia increíble en las ruedas de prensa, y con una capacidad enorme para crear titulares, a un tipo que aburre con las mismas quejas jornada tras jornada. Y aparte de todo ello, muestra cada semana su lado más cobarde al lanzar acusaciones al aire. Tira la piedra y esconde la mano. Su obsesión con el Barça desde que no le eligieron para hacerse cargo del equipo es más que enfermiza.
Dudo que los aficionados madridistas estén contentos con la labor de este señor. El señorío y el saber estar del 'Mejor Club del S.XX' lo ha dinamitado en menos de un año al frente del equipo. Enemigos a raudales en cada campo que visita, ganados junto con su 'hijo' Cristiano, es también parte de su botín. Lo que realmente importa a la gente (salvo a 'Mou') es que el Real Madrid está nuevamente a siete puntos del Barça en Liga. Mientras 'The Special Five' se empeña en buscar excusas para tapar su fracaso con una plantilla multimillonaria, el Barça se centra en hablar en el campo e ir partido a partido. Pequeñas diferencias entre llorones y trabajadores.
PD1: Día de infarto ayer en el Municipal de Vecindario. Enorme victoria del equipo del sureste ante un Leganés hecho para ascender. En el minuto 94, con un gol de la casa, como no. La alegría inundó el campo. Tres puntos más cerca de la salvación. Tres puntos que permiten respirar un poco más tranquilo. Victoria dedicada a Pablo Álvarez, acusado y difamado sin razón por algunos medios que ni siquiera se han disculpado por ello...
PD2: Me alegro de la contratación de Juan Manuel Rodríguez por la UD Las Palmas. Seguro que sabrá sacar partido al equipo. Aunque lo más probable es que, tarde o temprano, termine como en su primera etapa: despedido por falta de paciencia. Ojala me equivoque.
[Foto | SportYou.es]










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