En Madrid unos jugadores son dioses cuando interesa, y cuando no son los mayores enemigos de la patria española.
Xavi guió a la selección española a lo largo del Mundial para pensar jugadas magistrales que acabasen en gol. Puyol fue ascendido a los cielos por el gol ante Alemania en la semifinal que daba el pase a la final. Eran dioses por aquella época. Se acabó el Mundial y se acabó la objetividad. Vuelven a ser villanos.
Villanos antipatriotas y separatistas, capaces de alegar lesiones con tal de no jugar. O por lo menos eso es a lo que huelen algunas noticias que salen en la capital española. Sólo ahí se le da importancia a un tema tan rancio. La misma importancia que no le dan a que Cristiano no pueda jugar con Portugal porque está lesionado. Los médicos de la selección lusa se han de creer la lesión sin verla porque el portugués es un tipo honrado, frágil y patriótico que juegan en un equipo maravilloso. Sin embargo, los médicos de la selección española han de revisar a un Puyol que ni jugó en Santander y a Xavi que sólo jugó media parte. Pero es que ellos juegan en un equipo antipatriota y separatista y no son honrados.
En fin, tanta hipocresía periodística con tal de desestabilizar para que los suyos vuelvan a tener opciones donde no las ven ni con prismáticos me parece deleznable.

