Partidazo. Holanda y España disputarán esta tarde-noche la final del Mundial '10. Fútbol ofensivo, nada de colgarse de las porterías para amarrar resultados. Ése tipo de fútbol ha quedado claramente derrotado en este Mundial. Triunfó en la Champions de este año de la mano del símbolo por excelencia de ese fútbol: Mourinho. Pero ahora ha quedado más claro aún que es un fútbol feo y que, cuando el fútbol-toque funciona, no tiene nada que hacer.
Nuevo campeón. Nunca han ganado un Mundial, ninguna de la dos. Holanda y España saldrán al césped a darlo todo, a poner por primera vez una estrella sobre su escudo. Los españoles ya saben cómo se ha de jugar. El partido contra Alemania es la clave. Con ese estilo, con toque, con verticalidad y, sobre todo, con un par, 'La Roja' (aunque a algunos les pese este calificativo) puede dar la campanada esta noche. El equipo que jugó contra los germanos no debería tocarse, ni un taco de las botas. Han de salir los mismos, los que han conseguido pasar de un fútbol aburrido y sufridor, como el que se hizo desde la primera fase hasta cuartos de final, a un fútbol alegre y más incisivo.
[Foto: Diario Marca]

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