¡CAMPEONES! España ya es campeona del mundo. ¡Quién nos lo iba a decir! Tras muchos años 'La Roja' ha conseguido poner el fútbol español, el bueno, el que da gusto ver, donde se merece. España ya tiene su estrella sobre el escudo. Costó. Costó muchísimo. No lo puso fácil Holanda, pero cuando la fatalidad de los penalties se veía en el horizonte, Don Andrés dejó las cosas en su sitio. Si aún había alguien que no se atrevía a darle el 'Don' ya no tiene excusa. Solamente faltan que se lo reconozcan con un Balón de Oro.
Sufrimiento. El dolor en el pecho que sentimos muchos durante 114 minutos fue recompensado con una explosión de éxtasis. En el 115, Don Andrés culminaba una jugada de tiralíneas, como las que les han llevado a ganarlo todo. Toda la emoción, el sufrimiento, la rabia contenida, todo explotó en ese momento. Su dedicación del gol a Dani Jarque demuestra lo grande que es, capaz de acordarse en ese instante de su gran amigo.

'Karate Kid'. Holanda me ha decepcionado. Y mucho. Llegaron hasta la final realizando un buen fútbol, pero ante España se 'cagaron' (perdón). Decidieron hacer el 'estilo Mou', agazaparse atrás, realizar una entrada durísima y salir a la contra. Lo peor no es que jueguen así. Lo peor es que le dejen. Y es que el inglés Howard Webb permitió lo imposible. Incluso juzgaba con la misma severidad tanto las reiteradas faltas asesinas de los holandeses como las faltas espontáneas españolas. Es una pena que en una final de un Mundial se vea un arbitraje tan pésimo. Ya la lió en el España-Suiza, y hoy no iba a ser menos. Si arbitra así, no quiero ni pensar en lo que permitía cuando era policía.
La primera. Esa estrella que a partir de ahora se llevará sobre el escudo en los Mundiales es sólo la primera. Esperemos que sigan saliendo grandes generaciones de futbolistas que puedan ayudar a incrementar esa cantidad. Jugadores que se dejen la piel en la portería como Íker; que pongan una muralla en defensa como Piqué y Puyol; que te recorran una banda y bajen a defender sin rechistar como Ramos y Capdevilla; que te recupere balones y destruya el juego rival como Busquets; que creen e imaginen como Xabi Alonso, Cesc, Xavi e Iniesta, que se claven como puñales como Pedro, Silva o Navas; que vuelvan locos a los defensas y perforen las porterías como Villa, Torres y Llorente; pero también jugadores que, pese a no jugar, estén ahí para hacer piña. Valdés, Reina, Marchena, Albiol, Javi Martínez y Mata. Con equipos así las estrellas aumentarán. Y esos que vengan y vean una estrella cuando se miren al pecho dirán: "Yo quiero ser como aquellos que lograron ganar la primera". Ahí empezará una nueva leyenda.
Gracias campeones.

[Fotos: Canarias7.es y Diario AS]