Pánico. La FIFA ya no sabe ni cómo excusarse. Sabe que en este Mundial se están viendo muchísimos más errores arbitrales que en otras ocasiones y quieren hacer la vista gorda. Son capaces de sancionar a un jugador a posteriori con X partidos de suspensión, y al mismo tiempo son capaces de dejar impunes a árbitros cuyos errores son contínuos. La FIFA tiene pánico al uso de las tecnologías. Por muchas excusas que pongan solamente importa una: el dinero. Por eso se le tiene tanto miedo.
Primer paso. El uso de las tecnologías puede dar a opiniones enfrentadas, pero hay que hablar de ello. Lo que sí que no da lugar a dudas es que muchísimos de los errores de apreciación que se cometen (no hablo de goles fantasmas ni penalties por rozar a un rival) se podrían evitar profesionalizando el sector. Encontrar un criterio único a la hora de aplicar el reglamento, evitando que lo que para uno es falta y amarilla para otro sea un "sigan, sigan". Un árbitro no puede dedicarse a esto de forma amateur. Debe ser su profesión, su único trabajo. No me vale que por la mañana sea vendedor, dentista o cartero. Mientras no llegue la profesionalización se seguirán cometiendo errores de bulto.
Segundo paso. El segundo paso ya sí son las tecnologías. La idea de la FIFA de prohibir la repetición de jugadas polémicas en los videomarcadores es tan estúpida como ineficaz. Y como es una idea estúpida no me extraña que venga dada desde la FIFA. Si el cuarto árbitro, en vez de estar tan preocupado en que un entrenador no salga de su área técnica, estuviera sentado junto a un televisor podría comunicar al árbitro por esos famosos pinganillos (que tienen para decorar y contarse cómo les ha ido el día y qué van a hacer con el dineral que ganan) si en realidad ha habido un penalty o si el balón ha entrado realmente. ¿Cuánto tiempo puede tomar eso? ¿Un minuto? Luego se imprime la imagen que sea necesaria y se adjunta con el acta. Pero claro, un televisor y una impresora es demasiado dinero. En fin, que Blatter siga a lo suyo, que siga con su circo. El fútbol seguirá dando bandazos mientras el capitán del barco no acepte que hace falta un navegador de ruta y capacitar a los marinos que toman decisiones.

Escribir un comentario