Pena. Eso es lo que transmite Raymond Domenech al frente de la selección gala. Pena y más pena. Una selección con tan buenos jugadores no puede jugar de una forma tan pésima.
Horóscopo. Desde que leí esta forma tan peculiar que tiene el seleccionador francés perdió para mí todo el respeto que le podía tener. Basarte en cosas tan estúpidas (y perdónenme la expresión) como éstas en vez de en las cualidades tácticas y técnicas de los jugadores manda a la M cualquier idea futbolística.
Guillotina. No pido que le corten la cabeza, ya superamos esa época. Pero sí que den explicaciones aquellos que le han mantenido en el cargo por el mero hecho de haber llegado a la final de 2006. En estos cuatro años ha hecho méritos suficientes como para pensar en un relevo antes de este Mundial. Laurent Blanc llegará a partir del 12 de julio, pero será tarde. Si el aún entrenador del Bourdeox hubiese estado en Sudáfrica no sé yo si Francia estaría prácticamente eliminada...

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