Falta mucho, muchísimo, para que se conozca al campeón de la Liga española. A este paso llegaremos a la última jornada con todo por decidir.
El Espanyol echó un mano al Real Madrid, como siempre suele hacer, sacándole un empate al Barça. No hay nada de qué sorprenderse, estaba más que claro que esto pasaría, pues es lo que acostumbra a hacer el Espanyol: sufrir casi todo el año para resurgir frente al Barça... y luego seguir sufriendo.
El Madrid por su parte cuajó una victoria ante el Valencia. El famoso "miedo escénico" de Valdano, ése que afecta a todos los equipos menos al Barça, volvió a hacer aparición. Esta vez con el Valencia. Tres puntos más para los merengues y un suplemento de moral. Viendo que no son capaces de ganar al Barça se encomiendan a la tarea de no fallar ellos y esperar a que los demás den el 200% frente a los blaugranas para poder hacer algo este año.
Hay Liga y hay emoción. El Madrid ya está pensando en el partido del próximo fin de semana frente al Zaragoza, tres puntos más prácticamente seguros para los de Chamartín, por lo que el Barça deberá dejarse la piel, como siempre, frente al Xerez, luchando con garras afiladas por salvarse. Pero antes está la cita más importante (por tratarse de la siguiente): El Inter de Milan mañana en el Guisseppe Meazza.

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