Vaya jornada de ida de octavos en Champions que llevamos. Una jornada de ida repartida en semanas (viva el marketing televisivo, los derechos audiovisuales y las perras que se llevan todos) en la que no ha ganado ni un sólo equipo español.
Tras la debacle en Lyon del Madrid tuvimos que esperar una semana para ver cómo el Sevilla empataba a uno tiritando de frío en Rusia y como el Barça se traía un empate (y gracias...) también a uno de Alemania.
Lo del Barça fue increíble. Viendo el partido me pareció que el Barça jugaba de blanco (uff, qué escalofrío...). El Stuttgart tocaba y tocaba, presionaba bastante arriba y los culés ni olían el balón. El peor partido sin duda que recuerdo desde septiembre de 2008. Con Eurovillaratos o sin ellos (¿no será que los árbitros se equivocan siempre? Aunque algunos son malos de por sí) el Barça se trajo un empate que es lo único bueno que peude sacar en conclusión.
Algunos hablan de campañas a favor del Barça sin acordarse de que ellos también fueron beneficiados por árbitros. Si un futbolista falla tres ocasiones de gol pero luego mete alguno nadie recuerda esos fallos (a menos que pierda su equipo). Sin embargo, si un árbitro acierta tres jugadas difíciles pero falla una polémica nadie recordará sus aciertos.
La cuestión es que el Barça, haga lo que haga, gane o pierda, siempre sale beneficiado según algunos ¿profesionales? del periodismo. Yo no soy periodista, pero soy objetivo, cosa que ellos deberían respetar al cien por cien y no hay uno deportivo que lo haga (salvo Elías Israel, que me parece el más serio de todos). Cuando te dan te dan, y cuando te quitan te quitan. Barça y Madrid no deberían quejarse. Ni uno.


Esta mañana he leído en un periódico de prensa "seria" madrileño que el gol del Barça el sábado fue en fuera de juego, que si el Villarato ha vuelto a hacer de las suyas, que si hay una manía persecutoria contra el Madrid... La verdad es que manía persecutoria sí que hay, pero no precisamente contra el Madrid, sino desde ellos.