U orínala, da igual. La cuestión es que, como todo en la vida, nadie lo entona intentando salvarse.
"Tití" Henry dijo que él no era el árbitro, así que se lavó un poco las manos (nunca mejor dicho, aunque hay que reconocer que fue un pillo sacando esas dos manoplas para jugar el balón, jugándose la tarjeta). Ahora el árbitro también se quita el muerto de encima. "No fue culpa mía" y tan tranquilo.
Bueno, a mí me enseñaron que el árbitro está para repartir justicia en el campo, y que para eso se apoya en dos liniéres y un cuarto árbitro. ¿Que ninguno vio nada? Pues entonces UEFA y FIFA tendrá que firmar un convenio con Afflelou para surtir de gafas a sus trencillas.
¿Dónde quedó lo de los árbitros de detrás de la portería? ¿Dónde quedó, mejor dicho, la profesionalización de los árbitros? Aquí nadie tiene la culpa de nada, pero desde las altas esferas también se lavan las manos más pronto que tarde. Sigamos con el circo, pues.

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