Se nos fue el último "gentlemen" inglés, el último entrenador fino de la vieja escuela inglesa. El cáncer ha podido al final más que Sir Bobby Robson, y pese a que luchó a brazo partido durante muchos años al final ganó la enfermedad.
Grandísimo entrenador, en España le recordarán sobre todo los aficionados del FC Barcelona, ya que fue el primer entrenador "post-Cruyff", ganando tres títulos ese año.
Inglaterra pierde a un Caballero y el fútbol a un entrenador con una magnífica visión táctica y que manejaba los vestuarios al dedillo sin permitir alteraciones del orden. Desde aquí le digo "hasta siempre" a un maestro.

