No pudo ser ayer. Mal partido y derrota. En estos casos lo mejor es reconocerlo, tener dignidad y aplaudir al merecido ganador. Como bien dice Viajante de comercio, los colores tiran, pero hasta los colores te hacen ser razonable en situaciones como ésta.
Sigue la maldición de los cuartos, se está forjando una leyenda. Pero dicha leyenda no debe servir para amedrentar los ánimos de los jugadores cada año que se juegue la Copa, sino todo lo contrario. Esa leyenda debe servir para que cada año los jugadores que estén en el equipo se dejen la piel sobre el parqué, den el 200% y demuestren a la afición que por mucha "maldición" que pueda haber a ellos les da igual, y saldrán a por la victoria como debe ser.
Y por supuesto hay que alabar la actitud de Estudiantes, dando la campanada al eliminar al actual campeón. Sorpresa de las grandes y de las que hacen al deporte más apasionante. Ahora a por las semis.

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