Si vamos a un partido de fútbol nos encontramos con jugadores, técnicos, delegados, recogepelotas, espectadores y, por supuesto, el trencilla correspondiente.
Pero al sentarte lo que menos te esperas es esto. Con un árbitro así, ¿quién necesita espectáculo?
No tengo nada que añadir. Únicamente espero que nunca padezca del corazón, porque si aquí "le dolía la espalda" la excusa que ponga puede ser impresionante.
Una cosa más: Sergei, a la próxima invito yo.
PD: No... la verdad es que no. No podía irme sin que me saliese la vena sanitaria: Si bebes no conduzcas, o mejor, no bebas, tu hígado te lo agradecerá.

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