los blogs de Canarias7

« Estaciones |Inicio| Suposiciones »

Club Braille

El pasado martes estuve en la sede de la ONCE en Las Palmas Gran Canaria con los integrantes del Club de Lectura Braille. Casi una veintena de ciegos había leído la traducción a Braille de Las derrotas cotidianas (o habían escuchado su versión sonora) y yo debía dar una pequeña charla y luego responder a las preguntas que me hicieran los integrantes del Club. Reconozco que la sensación era extraña, pero pocas veces me he emocionado tanto compartiendo experiencias lectoras. Lo de menos era el libro. Al final de lo que terminamos hablando fue del coraje y del espíritu de lucha, y ahí, la verdad, todos los que estaban en la sala, desde los más jóvenes a los más viejos, tenían mucho más que decir que yo. Ellos no entendían que la gente se quejara tanto de la situación económica actual y no hiciera nada por intentar resolverla. No aceptaban la indolencia ni la resignación. En ningún momento me contaron sus experiencias personales, pero no hace falta ser un lumbrera para suponer los esfuerzos, la abnegación y las ganas de salir adelante de quienes pisan la calle sin ver más que una sombra oscura delante de sus ojos. Entre los asistentes estaba Miguel Déniz, uno de los nadadores paraolímpicos más laureados del país, o mi amigo Manolo Concepción, que fue de los primeros jóvenes que en su día venció las barreras del aislamiento y de la ceguera para poder desarrollar una destacada carrera académica y docente. Del resto de los presentes no sabía nada, pero los supongo en una lucha similar a la que emprendieron Manolo o Miguel por conseguir todo aquello que estuviera al alcance de su propia voluntad. Me valen sus ejemplos para esos días en que lo vemos todo perdido, o para cuando pensamos que no vamos a ser capaces de superar algunos retos. Me imagino que lo primero que tendrían que superar es ese miedo que tantas veces nos paraliza y nos aleja de los sueños. Me quedo con su coraje y su manera de conducirse en la oscuridad. Todos caminamos entre sombras, pero posiblemente los que andan más perdidos son los que creen que lo están viendo todo claro. Cuando atravesamos esas habitaciones oscuras de la vida es normal que nos caigamos de vez en cuando, que nos desorientemos o que equivoquemos las rutas. Lo único que no podemos hacer nunca es resignarnos y no seguir adelante. Si te paras, te puedes estar perdiendo los pasos que te podrían dejar más cerca de ese séptimo cielo que necesitamos mantener a salvo para no extraviarnos.


0 TrackBacks

Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Club Braille.

URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/9111

Escribir un comentario

Páginas

  • Carrete