"Otra oportunidad no solo de estar viva, sino también de generar vida". Con esta generosidad valora la cantante y compositora cubana Danays Bautista la publicación hace unos días de su primer disco en España, Live, promovido por la Fundación Orange y la SGAE. Pero que nadie piense que es la típica frase promocional que acompaña el lanzamiento de un nuevo álbum. Quien la pronuncia ha tenido que salir adelante en más de una ocasión, con tesón, voluntad y muchísimas ganas de vivir, porque la vida no le ha regalado nada. Al contrario, le robó la visión cuando apenas era una niña y le cercenó un brazo cuando un vagón del Metro de Madrid a punto estuvo de quitarle la vida hace dos años.
En lugar de lamentarse, Danays da las gracias y sonríe, sonríe infinitamente porque está agradecida a quien le presta ayuda, en lugar de maldecir la suerte que, a ojos de cualquiera de nosotros, le ha sido esquiva. Al contrario, ella cree que ha tenido muy buena suerte, porque ha podido dedicarse a lo que más ama, la música, esos sonidos que aprendió en su Cuba natal y que un día decidió traernos a España para que también nosotros tuviéramos la oportunidad de saborear y disfrutar de la belleza.
Ahora, Danays ha visto cumplido el sueño de tener un disco propio, grabado en vivo el pasado mes de mayo, y por eso no se desprende de una sonrisa que la acompaña en todo momento, incluso cuando su perra guía, de nombre Alma y aún inexperta, la hace caminar por encima de una manta de cd y dvd en plena calle del barrio de La Latina, mientras el vendedor grita como un poseso.
Todo en ella es persistencia y alegría, ganas de seguir aprendiendo, de reinventarse, de poner su grano de arena para que los demás seamos felices, como lo es ella. A pesar de todo, de las muchas dificultades con las que se ha ido encontrando, Danays no pronuncia un reproche, no maldice, sino que nos invita a no rendirnos jamás, , como ha hecho ella en muchos momentos. Quizás en más de los que muchos de nosotros hubiésemos soportado sin tirar la toalla.

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