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Archivos Abril 2009

Los sindicatos de enseñanza ya tienen un nuevo motivo de preocupación.

La Consejería que titula Milagros Luis Brito prepara un arsenal con mucho ruido, de esos que sonrojan al más pintado en bregas sindicales.

¿Se acuerdan cuando los docentes reclamaban subidas salariales del 15%, como si la desaceleración no fuera con ellos? Pues no se aburran, porque aún hay más, como manda el circo sindicalero de algunos colectivos.

Ocurre que, según fuentes parlamentarias, la Consejería ya ha concluido un denso informe que acredita el elevadísimo absentismo laboral que acusa el sector de la enseñanza en Canarias. Nada más y nada menos que del 26%, una cifra récord sólo equiparable al negocio tomatero, con índices de baja del 32% cada año.

El problemón es tan grande que ha llamado la atención de Economía y Hacienda, que observa cómo se va el dinero a manos llenas por culpa de esos maestros que, a la primera de cambio, se ponen malos, malitos, y dejan el aula más sola que Gary Cooper.

En la Comunidad trabajan alrededor de 26.000 docentes. Si cada uno percibe una media salarial de 43.000 euros y el 26% cae enfermo, las cuentas salen sola. El coste total de las bajas temporales de los profesores le cuesta a la Administración unos 240 millones de euros. Un fortunón en plena crisis económica.

Educación dispone de alternativas para combatir aquellos casos donde se demostraran indicios de fraude. No es fácil porque ni la Confederación de Empresarios ha encontrado la varita mágica contra un déficit estructural de la economía canaria, pero vale la pena intentarlo.

Ánimo consejera, que ya pudo con los sueldos.

 

 

 

 

 

 

 

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Vaya, vaya, vaya... Emilio Fresco, ex diputado socialista envuelto en la polémica judicial de ese pelotazo posible llamado Las Teresitas, va camino de patentar un modelo de influencia y poder en la sombra, consistente en presionar al político hasta ahogarle la gestión. Si ese político es de otra formación contraria a sus intereses, la cuadratura del círculo está casi conseguida.

El modelo es peligrosísimo porque empantana la vocación de servicios de los gestores y desanima a los candidatos futuros que quieran alinearse a este complejo universo que es la política en Canarias.

Ocurre que Fresco es jefe de servicios en la Consejería de Industria del Gobierno canario. Está enfrentado al viceconsejero Juan Pedro Sánchez, más por cuestiones de rivalidad institucional que por ese pasado que les vincula al Colegio de Ingenieros de Tenerife.

El pulso que Fresco le coloca a Sánchez es tal que el ciudadano/contribuyente paga las consecuencias.

En Las Palmas, los permisos de instalaciones eléctricas se extienden y conceden al instante, mientras que en Tenerife tardan entre 45 y 60 días. ¿Por qué? Pues, simplemente, porque el señor Fresco, que lo es, bloquea la actuación administrativa y, encima, trata endilgarle el mochuelo al viceconsejero.

Vaya por delante, también, que si el viceconsejero quisiera, su cargo le da facultades para algo más que un pataleo de los que hacen historia, pero, aquí, se llega al fondo del caldero.

El modelo es una cambio de guión que contraviene el sentido común y, posiblemente, la legalidad. El funcionario se impone al político, lo amedranta, lo coacciona, lo amenaza con negarle el pan y la sal de su popularidad y de su éxito, y ya se sabe..., 'lo qu no se comunica, no existe'. Son la fábula de los pájaros delante de la escopeta y los partidos, con la cabeza gacha, para que no se note...

En fin, si la Consejería espera que Fresco (en la foto de arriba aparece con José Alcaraz) vaya a menos por la instrucción de Las Teresitas, ya pueden buscar un buen sofá para esperar.

Habrá más...