Miguel Sebastián, ministro de Industria, quiere emular la iniciativa de los miembros del Gobierno japonés, quienes en junio de 2005 se presentaron en sus despachos sin corbata, ni chaqueta, ofreciendo una imagen revolucionaria que duró todo el verano y que perseguía el ahorro de energía para cumplir el protocolo de Kioto. Pero a José Bono no le satisfizo. ¿Qué opinará Antonio Castro? ¿Se debe acudir a los actos oficiales con o sin corbata? ¿Qué opinará Roberto Goiriz, uno de los dirigentes empresariales más glamurosos de Canarias?
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